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En
1218, la Orden de San Julián del Pereiro cambia su nombre por el de Orden
Militar de Alcántara. Mitad religiosos, mitad militares, los caballeros
ocupan el castillo de la villa, alcazaba árabe hasta el año de la reconquista
de 1213. Las condiciones territoriales, administrativas y económicas sufrieron
bastantes cambios con el transcurso de los años.
En
el último cuarto del s. XV, y después de diversos capítulos de la Orden,
se decide en Alcalá de Henares la construcción de un nuevo convento. Iniciadas
las obras, se desestima este primer emplazamiento en una dehesa conocida
como "El Cortijo". Durante la primavera de 1506 dan comienzo las
obras del Convento de San Benito en un terreno intramuros que gozaba de
una posición estratégica en la defensa de la villa.
Dos son los artífices de este proyecto.
Pedro de Larrea, maestro mayor hasta 1518, y Pedro de Ibarra, que trabajará
en iguales condiciones hasta 1575.
A este último debemos la construcción de
la hospedería y de las galerías que se abrían a la huerta conventual.
Dos torres cilíndricas enmarcan los tres cuerpos de arquería. La torre
de la izquierda aparece rematada por el escudo imperial de Carlos V, mientras
el de la derecha ostenta el de Felipe II.
Las guerras, las acciones desamortizadoras
y el abandono asolaron este ingente patrimonio, que pasará a manos privadas
a excepción de la iglesia. En 1960 Hidroeléctrica Española recupera las
dependencias conventuales. La galería, escenario natural de nuestro festival
tuvo que esperar hasta la década siguiente.

ANTECEDENTES Y AÑO CERO
En
1981 el conjunto de galerías pertenecientes a la hospedería del Convento
de San Benito ya estaban restauradas. En octubre visita Alcántara, Manuel
Martínez Mediero, conocido dramaturgo extremeño, con una idea en ciernes:
aprovechar este espacio renacentista y diáfano para representar en verano
obras del repertorio clásico.
A mediados del mes de julio de 1984 se inauguraba
un recinto remozado y restaurado, por Dionisio Hernández Gil, en aquellos
momentos Director General de Bellas Artes. La idea empezaba a tomar forma.
El terreno situado a los pies de la cabecera de la iglesia y frente a
la galería se había convertido en una plaza abierta y llena de luz. La
antigua huerta del convento se transformó así en un auditorio con capacidad
para mil personas.
Ese
recinto bautizado por la prensa, como Plaza de Carlos V, nacía de la inquietud
de las instituciones regionales, provinciales y locales por crear un nuevo
marco escénico en nuestra región, o la "Nueva Mérida", como así la llamaron.
Ese fue el año cero y en la evolución de nuestro festival se conoce como
la I Muestra de Teatro Clásico Español. Hubo cuatro días de representaciones
y el éxito de público fue muy importante.

LA DIRECCIÓN. LAS OBRAS. LOS ACTORES
Desde
aquel momento hasta nuestros días, varios profesionales del oficio han
asumido de forma consecuente la dirección del Festival: Sánchez Matas,
artífice en 1.984 de la I Muestra de Teatro Clásico Español; Antonio Guirau
que ostentó durante cuatro años la dirección del festival imprimiéndole
sus primeras señas de identidad; Pablo Pérez, director novel alcantarino,
que se pondría al frente de la quinta edición del Festival; Antonio Amengual,
cuya máxima durante los dos años de dirección fue "lograr un festival,
a la vez clásico y polivalente"; y desde 1992 el extremeño Javier Magariño.
Formado en la Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid, su reto ha
sido afianzar la madurez del festival, promoviendo tanto la profesionalización
del público como del cuerpo técnico, mejorando la calidad y la puesta
en escena, y programando con calidad y pensando en los espectadores. Apuesta
asimismo por la permeabilidad cultural como fuente de mutuo conocimiento,
promoviendo la presencia de compañías portuguesas en las ediciones de
los últimos años. De la misma forma, ha continuado la línea marcada
por sus predecesores facilitando las manifestaciones teatrales de las
compañías locales.
El
curriculum vitae de nuestro festival aparece repleto de figuras de renombre
como Rafael Alvarez "El Brujo", Manuel Galiana, Javier Cámara,
Fernando Guillén Cuervo, Adolfo Marsíllach, Amparo Rivelles, Cristina
Marcos, Maribel Verdú, Gemma Cuervo, María Asquerino, bajo la dirección
de Miguel Narros, Antonio Guirau, Francisco Suárez, Albedo González Vergel,
Adolfo Marsillach, entre otros, pusieron en escena obras de Lope de Vega,
Calderón de la Barca, Moliére, Shakespeare, Moratín. Plauto, Quevedo,
Alejandro Casona, José de Zorrilla, Muñoz Seca...
LA FIESTA DE ALCÁNTARA
En todos los responsables de dirección
ha prevalecido una idea, la de implicar directamente a la población en
el desarrollo del festival, no en vano recibiría durante algunos años
el sobrenombre de "La Fiesta de Alcántara". Es,
en esencia, un festival al aire libre, que se vive y se respira en la
calle, y en el que queda patente el compromiso cultural del pueblo de
Alcántara. Vivir el festival es trasladarse atrás en el tiempo. El
aprovechamiento del extenso patrimonio con el que cuenta la villa multiplica
infinitamente las marcos de acción. Plazas, iglesias, conventos,
calles con sabor popular se convierten en escenarios naturales que acogen
exposiciones, conciertos de música de los más variados estilos, torneos
medievales, aquelarres, quema de brujas, tribunales de la Santa Inquisición...
El visitante podrá descansar su alma y su cuerpo en el mesón del mercado
medieval, donde encontrará artesanos, quiromantes, herboristas, romances
de ciego... Un inmenso abanico de posibilidades para el deleite de los
cinco sentidos.
FESTIVAL DE TEATRO CLÁSICO DE ALCÁNTARA.
HISTORIA
Hecho
el balance de nuestra trayectoria, debemos establecer objetivos futuros,
que permitan consolidarlo como un certamen de calidad: afianzar su importancia
en la escena regional, promover su conocimiento en el ámbito nacional,
mejorar las infraestructuras técnicas y humanas, y seguir conservando
el espíritu propio del evento, ya que en él se reconocen nuestras señas
de identidad.
El 18 de julio de 1984 se generó la semilla
de lo que hoy conocemos como Festival de Teatro Clásico de Alcántara,
que este año cumple su decimoséptima edición. En su realización
se aúnan esfuerzos tanto públicos como privados, siendo patrocinadores
la Consejería de Cultura y Patrimonio de la Junta de Extremadura,
Institución Cultural "El Brocense" de la Diputación Provincial de
Cáceres, y el Ayuntamiento de Alcántara, contando además con la inestimable
colaboración de Caja Duero, Iberdrola, y el Canal de Isabel II.
Desde estas páginas deseamos hacerles llegar
el espíritu del festival y les invitamos a conocernos más de cerca.

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