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Sierra
de Gata, |
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ADISGATA
(Asociación para el Desarrollo Integral de Sierra de Gata) |
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El documento escrito hace más 140 años por el jefe Seattle de la tribu Suwamish (pieles rujas) del territorio del noroeste de los Estados Unidos, en respuesta a la oferta de compra de las tierras por parte del "gran Jefe Blanco" (Franklin Pierce), se iniciaba con estas palabras: "La tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra..." La contestación de este hombre sabio, se ha convertido en un ejemplo a seguir e inspira la filosofía del grupo de acción local, que ha sabido entender la relación de los vecinos con el espacio serragatino. La Sierra de Gata es un territorio vivido por sus gentes que, a semejanza de aquellos pieles rojas, sienten cada partícula de esta tierra como algo sagrado, expresando un profundo cariño (relación madre-hijo) que se ve correspondido con generosa abundancia. Es este profundo sentimiento de enraizamiento el que hace volver a aquellos que un día se alejaron. La tierra es mi carne, sus ríos son la sangre de mis venas, la frondosa vegetación son los pulmones de mi cuerpo y cada animal existente, anida en mi corazón. Soy
hijo del fuerte viento, construido de tierra fértil, regado con aguas
cristalinas y moldeado con lento fuego ardiente.
La comarca serragatina ocupa el extremo más noroccidental de la región extremeña, constituyendo la rampa meridional del Sistema Central, limítrofe con los vecinos lusos por el Oeste, los Charros por el Norte, Hurdanos al Este y las tierras del Alagón al Sur, pueblos que en algún momento de la historia han ejercido su influencia sobre este territorio, dejando una profunda huella que da lugar a una amplia diversidad cultural. El hábitat está concentrado en 20 municipios y 2 pedanías que albergan una población algo superior a los 25.000 habitantes y forman una extensa superficie areocórica. PAISAJE El paisaje de la comarca de
Sierra de Gata es el resultado de la interacción parsimoniosa de elementos
bióticos y abióticos, resaltando la lucha constante entre el medio natural
y el medio antrópico por la supervivencia y la dominancia del espacio.
El agua es el principal agente modelador de un relieve abrupto y fuente de vida dentro del sistema natural que en múltiples ocasiones se encuentra intacto, como una expresión relicta. Las abundantes precipitaciones recogidas a lo largo del año (lámina media de 1000 mm. correspondientes a la España subhúmeda), han dado lugar a la formación de 5 valles (Tralgas, Árrago, Rivera de Gata, Rivera de Acebo y Jálama) originados por la acción tectónica (control estructural) y la escorrentía superficial.
Los tramos inferiores, aprovechados por los usos recreativos y de ocio, son modificados, acorde a las necesidades humanas, con la construcción de una serie de piscinas naturales que hacen las delicias de los veraneantes y donde los niños disfrutan de todo tipo de actividades acuáticas.
Pero un islote en mitad del
pantano se resiste al poder de las aguas, y se constituye como espacio
de invernada y/o nidificación y crianza de una importante comunidad de
avifauna. Este espacio ha sido protegido con diversos instrumentos dentro
del planeamiento de ordenación territorial.
Aún se puede ver a las puertas de las casas, durante las tardes y noches, reu-niones de vecinos comentando los sucesos del día a día, dentro de un ambiente ameno, con la paz y el sosiego que inunda estos pueblos. La generosidad demostrada, no sólo es con la gente de aquí, sino que también con el visitante amigo al que se le ofrece todo lo está al alcance. En definitiva, el comportamiento de estos hombres y mujeres es fruto del pasado que se mantiene en el presente. EL AGUA El agua, limpia y abundante, es uno de los elementos más importantes y significativos de Sierra de Gata: aporta riqueza, genera vida y compone conjuntos paisajísticos de gran belleza.
SENDEROS El senderismo es una forma de conocer y aprovechar los recursos paisajísticos e históricos de cada pueblo: mostrándonos y descubriéndonos qué riquezas esconde cada uno de ellos.
Por eso, lo que se pretende desde los grupos de desarrollo local y mancomunidades es convertir al Sistema Central en un elemento de unión, mediante una red de senderos reutilizando y recuperando, en la medida de lo posible, viejos caminos y antiguas vías de comunicación: así se ha creado el llamado GR-10 (sendero de Gran Recorrido) que se inicia en la población de San Martín de Valdeiglesias (Madrid) y finaliza en Termas de Monfortinho (Portugal) y, de este modo enlazando países, comunidades, provincias, pueblos y valles. El GR - 10 por Sierra de Gata está formado por las siguientes etapas: 1. Robledillo de Gata - Límite de Comarca por Camino
Ovejuela Además el GR - 10 enlaza con el resto de localidades de la comarca: 1. Límite de Comarca con Hurdes - Villanueva de la
Sierra
Otra alternativa es realizar senderismo a través de las vías pecuarias que cruzan Sierra de Gata. Estas vías forman parte del patrimonio histórico y cultural, social y natural de la comarca y de Extremadura. Durante siglos fue camino obligado en los movimientos de ganado unidos a la trashumancia. Hoy en día este fenómeno ha decrecido, posibilitando un uso alternativo dentro de un marco adecuado para su conservación y mantenimiento. Atraviesa por Sierra de Gata la "Cañada Real de Gata" y varios cordeles y veredas que el transeúnte podrá encontrar dentro de unos emblemáticos parajes. Como fauna destacar la diversidad de animales de gran belleza e interés como el lobo, (en zonas de transición con Hurdes y Salamanca), el lince, la nutria, el zorro, el jabalí y aves como la cigüeña negra, el águila real, el águila culebrera, águila calzada y el buitre negro. Además existen 3 lugares de interés biológico y paisajístico de gran importancia:
En el término de Santibáñez el Alto, se encuentra este pantano rodeado por una extensa dehesa. Aquí, principalmente, existen aves ligadas al medio acuático: cigüeñas blancas, garzas reales, garcetas comunes y grullas comunes, casi todas provenientes de países del norte de Europa y que invernan aquí. RESERVA BIOLÓGICA DEL BUITRE NEGRO EN EL VALLE DEL ARRAGO Entre los términos de Cadalso, Santibáñez el Alto, Descargamaria y Robledillo de Gata se ubica esta reserva, con alrededor de 50 parejas de buitres negros, uno de los núcleos más importantes de la península ibérica. MONTE JALAMA Con 1492 metros, destaca por ser uno de los parajes más bellos de la comarca, tanto por su fauna como por su flora.
La arquitectura popular y religiosa
serragatina destaca por su variedad constructiva de diferentes épocas:
Otro edificio típico de la comarca es la casa de 3 alturas, organizada ingeniosamente: en la planta baja se encuentra la cuadra y la bodega, en la principal la vivienda y en la segunda planta, el sobrado o desván.
Las construcciones religiosas son claro ejemplo de la devoción existente en el pasado (y persistente hasta el presente). Magníficas iglesias como la de Ntra. Sra. De los Ángeles en Acebo, la del Buen Varón en Hoyos. Esta última aparece como una de las más antiguas estampas religiosas de la comarca de Gata.
Tallas como el Crucificado de la parroquia de Ntra. Sra. De la Asunción en Perales del Puerto; la imagen de la Divina Pastora en la ermita que lleva su mismo nombre (en Eljas), la Virgen con el Niño del templo de La Asunción en Torrecilla de los Ángeles, y la imagen del Cristo yaciente, en Villanueva de la Sierra.
Pinturas como: las del templo de Ntra. Sra. De la Piedad en Moraleja, representando el Descendimiento de Cristo; las tablas pictóricas de Luis de Morales en San Martín de Tours, en la localidad de San Martín de Trevejo. En cuanto a platería, llama la atención la cruz procesional de la pequeña parroquia de San Juan Bautista en Trevejo, y las importantes piezas en la de Santa María Magdalena, en Villamiel. Torres, como la de Villasbuenas de Gata en el templo de Ntra. Sra. De la Consolación y la de Villanueva de la Sierra en la ya citada iglesia de la Asunción. En definitiva, un sinfin de
joyas arquitectónicas, escultóricas y pictóricas salpicadas por toda la
comarca que merecen ser visitadas. En Sierra de Gata existen 5 pueblos declarados de Bien de Interés Cultural por la perfecta conservación de los cascos históricos: Gata, Hoyos, Robledillo de Gata, San Martin de Trevejo y Trevejo.
Las fiestas típicas de la comarca guardan relación con la cultura religiosa y las labores agrícolas que, desde antaño, se realizan en el campo. Son un legado de tradición y cultura (usos y costumbres populares), marcadas por una excepcional originalidad etnográfica que establece un momento de alboroto (explosión de júbilo y diversión) en la larga etapa anual. Las celebraciones más amenas son las romerías que se plasman cuando la primavera rompe con los frescos inviernos y marcan la estación de abundancia de color y aromas que dan un agradable sabor a la tierra. Son fiestas que se celebran desde el entorno vecinal y que presentan las puertas abiertas al viajero que se acerque hasta ellas. La Semana Santa, vivida con gran fervor en todos los municipios de la comarca, cobra especial protagonismo con la estampa del "Descendimiento del Cristo Agonizante" en Robledillo de Gata (Viernes Santo). El Baile del Capazo, en Torre de Don Miguel, donde se danza en torno al fuego alimentado con los capazos procedentes de los lagares de aceite, se celebra el primer domingo después de Pascua de Resurrección.
La Fiesta del Arbol, primera celebración mundial que reconoce la profunda hermandad entre el hombre y la naturaleza, se organiza en Villanueva de la Sierra donde, desde 1805, se viene desarrollando de manera anual con la plantación de especies arbóreas autóctonas.
Todas ellas son expresiones ancestrales de bailes y danzas populares, exhibición de trajes típicos, bien engalanados, y momento de degustación de platos típicos (ensaladas de naranjas y limones, el gazpacho, el zorongollo, el caldo de patatas, la esparragá de berzas, la caldereta de cabrito, los asados de cordero y dulces típicos ungidos con licores caseros) de la gastronomía elaborados con una extensa variedad de productos locales. También es ocasión para desempolvar las botellas, guardadas celosamente, de los mejores pitarras. MEDIO FÍSICO
La
Vegetación natural de la comarca esta determinada y caracterizada por
la distribución altitudinal de los distintos pisos bioclimátieos, las
exigencias hídricas y el sustrato rocoso.
Entre la vegetación que compone el nutrido sotobosque y que en ocasiones especiales sucede a la vegetación natural, encontramos las formaciones de maquis con jara, piorno, retama, carquesa, brezo, rosal silvestre, zarzamora, durillos, cantuesos, mejorana, torvisco, labiérnago, etc. Entre las especies subarbóreas más características cabe destacar la presencia de enebros, acebos, majuelos, servales, madroños y almeces. Otras especies herbáceas tienen un aprovechamiento tradicional en tratamientos culinarios típicos de la comarca, como: el orégano, muy utilizado en los embutidos y la cocina; el poleo, que llena de fragancia y sabor los refrescantes gazpachos que se sirven en la cálida época estival y el romero que se utiliza en el aderezo de las aceitunas, además de ser la base de los tratamientos curativos populares contra los dolores musculares ("las friegas de alcohol de romero"). En lo relativo a las especies cinegéticas, entre las más representativas del entorno están: el conejo, la liebre, la perdiz roja, la becada, el zorzal y el jabalí. Por encima de estas comunidades destaca, sobresaliente, la avifauna que obtiene un importante reconocimiento con la protección de una serie de enclaves únicos (Isla del embalse de Borbollón, la reserva de buitres negros del Árrago y el monte Jálama). Como especies dominantes del extenso territorio, baste señalar: el buitre negro (el ave rapaz más grande de Europa), buitre leonado, águila real, águila cule-brera, águila calzada, halcón abejero y cigüeña negra. MEDIO SOCIAL
El paso del tiempo y la evolución humana, dio lugar a la construcción de los primeros recintos fortificados ocastros, datados en la Edad del Hierro, que corresponden a pueblos de aparente actividad guerrera (Celtas, Lusitanos y Vetones), reprimidos por la expanston romana, la cual deja una clara y extensa muestra de su imperio en la comarca. La mano del hombre ha modelado, a su antojo, un paisaje único en función de los modos de producción, unidos al saber hacer tradicional/artesanal y a las técnicas disponibles en cada momento.
Dentro del espacio cultivado, el olivar (aceituna de manzanilla cacereña y aceite virgen extra con denominación de origen Gata-Hurdes) constituye el punto fuerte del paisaje agrario tradicional y al que se dedica más del 50% del espacio productivo. Se extiende por terrenos con frerte pendiente, situación que ha sido acondicionada gracias a la construcción de un costoso (unidades de tiempo y trabajo) sistema de bancales que da estabilidad al suelo, frenando la acción erosiva sobre el mismo.
Hoy encuentran, en el incipiente asociacionismo (cooperativa de vinos de Sierra de Gata), un apoyo necesario para darse a conocer, trascendiendo las fronteras, como excelentes vinos de pitarra. La agricultura de regadío, desarrollada de manera intensiva en la vega de Moraleja, se ve favorecida por ser el colector natural de los diferentes cauces fluviales y la construcción del embalse de Borbollón, dando lugar a una extensa variedad de productos hortícolas e industriales (maíz y tabaco principalmente).
La artesanía, rica y diversificada otrora, ha sufrido un declive y merma en los colectivos que formaban les diferentes gremios artesanales, aunque no ha conseguido acabar con el saber hacer que se transmite, a titulo personal, de generación en generación. Desde distintos organismos e instituciones se está intentando dar un nuevo impulso a esta actividad, tan arraigada en nuestras gentes, y permitir que ciertas actividades recobren todo el esplendor que ostentaban en fechas pasadas. Las encajeras de bolillos distribuidas por toda la sierra (pero con mayor influencia en Acebo) tejen con simples hilos auténticas filigranas que se destinan a decorar los juegos de cama, mantelería y pañuelos que las hijas heredan en forma de ajuar. El maestro orive de Gata, con gran paciencia y meticulosidad, elabora magníficas obras de arte en oro y plata (anillos, pendientes, collares, gargantillas, broches, cruces, etc.) que son lucidos, en todo su esplendor, por los vecinos en las fiestas patronales. Los ulladores de madera y piedra, los ebanistas que elaboran cestos y canastos utilizados en las labores de recolección de los productos agricolas, los silleros que construyen piezas de gran resistencia y durabilidad, artesanos del cuero y la producción de instrumentos musicales (flautas, dulzainas, tamboriles y cencerros) son algunas muestras de la tradición manual de la sierra de Gata. |
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