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Localización
Las Hurdes se localiza geográficamente
al norte de Extremadura, limitando al noroeste y al norte con las tierras
salmantinas, en especial con la Sierra de la Peña de Francia y
más al sureste con la vecina comarca de Sierra de Gata. Al oeste
los límites de la Mancomunidad son la comarca del Valle del Ambroz
y, ya al sur, con tierras de Torrecilla de los Ángeles y el Valle
del Alagón.
Los
500 kilómetros cuadrados de esta Mancomunidad de Municipios de
Las Hurdes tienen una población cercana a los 8.000 habitantes,
repartidos entre 44 núcleos que dependen administrativa y municipalmente
de 6 municipios, los de Caminomorisco, Casares de Hurdes, Casar de Palomero,
Ladrillar, Nuñomoral y Pinofranqueado.
La mejor forma de acceder a esta comarca desde Cáceres es a través
de la carretera N-630 y tomando la EX 109 que pasa por Coria, desde la
cual se llega a Las Hurdes por la EX 204, que une a la ciudad cauriense
con Salamanca, siendo esta misma vía la mejor opción para
entrar desde tierras salmantinas a Las Hurdes por el norte.
Desde la vecina localidad de La Alberca
se puede llegar a Las Hurdes cruzando la bella zona de Las Batuecas hasta
la población hurdana de Las Mestas.
Desde el Valle del Ambroz la EX 205 une
a esta comarca con Las Hurdes, cruzando Zarza de Granadilla hasta llegar
a Casar de Palomero.
Desde
Plasencia podemos visitar Las Hurdes, bien utilizando la anterior referencia
del Valle del Ambroz o entrando por el sur de la comarca hurdana tomando
para ello la EX 204 en la localidad de Pozuelo de Zarzón.
Desde Madrid, la autovía N-V a la
altura de Navalmoral de la Mata brinda la posibilidad de llegar hasta
Plasencia por la EX 108 o a Coria y desde aquí a Las Hurdes.
Igualmente, desde la población salmantina
de Ciudad Rodrigo se puede llegar a Las Hundes a través de la ruta
que une a esta con Casares de Hurdes.
La Historia
La comarca de Las hundes fue habitada desde
época neolítica y en concreto en la Edad del Bronce Final
y del Hierro, como lo atestiguan diversos utensilios encontrados en cuevas
y abrigos de estas amplias serranías,
donde no faltan interesantes pinturas rupestres y, sobre todo, una amplia
y bella variedad de grabados en roca o petroglifos localizados y señalizados
sus accesos para disfrute del visitante.
Castros
prerromanos, dólmenes estelas y la aparición de algunos
restos de época romana nos hablan de asentamientos humanos por
estas sierras y valles en casi todas las secuencias históricas,
desde el Calcolítico hasta el final de la dominación romana
en la Lusitania extremeña.
La ocupación Árabe en la Península
traería a la comarca de Las Hurdes y tierras limítrofes
el asentamiento de pueblos musulmanes, que durante siglos dejaron su huella
en la agricultura y en las tradiciones de estos núcleos extremeños.
Así, en el siglo XIII, el rey Alfonso
X El Sabio donaría estas tierras a su hijo Don Fernando de la Cerda,
que a su muerte pasarían al Infante Don Pedro de Castilla. De esta
forma La Dehesa de "Las Jurdes" fueron a parar a la Villa de
la Alberca, perteneciendo a esta localidad salmantina (extremeña
hasta 1833) durante cinco siglos.
El siglo XIX traería en 1810 una
nueva división administrativa de España durante la dominación
francesa, que hizo que Las Hurdes pasara a depender de Salamanca hasta
que en 1833 definitivamente formaría parte de la Región
de Extremadura.
El siglo XX ha supuesto para Las Hurdes una
centuria en la cual se ha pasado del olvido secular en la que se encontraban
estas tierras, al igual que la región extremeña, a unas
importantes décadas donde la atención administrativa regional,
la laboriosidad del pueblo hurdano y la iniciativa de sus municipios han
convertido a Las Hurdes en un ejemplo de superación económica
y social.
Arquitectura
Si hay algo que llama la atención
al visitante, entre los muchos atractivos culturales y naturales de que
dispone Las Hurdes, es su arquitectura tradicional que utiliza como elementos
principales de construcción la piedra y la pizarra negra. Por fortuna,
municipios y alquerías conservan construcciones y barrios en los
cuales podemos apreciar este tipo de edificaciones tan original, desparecidos
en algunas zonas y que han cobrado realce en los últimos años
gracias a la recuperación de algunos históricos edificios
y a la construcción de otros muchos, tales como casas rurales,
bibliotecas, sedes institucionales, hospedería en este estilo hurdano
tan bello como original.
Invitamos a recorrer y conocer el interior de nuestros municipios y alquerías;
descubra como en cada uno de ellos está presente esta arquitectura
tan ligada a la historia y cultura hurdana.
Artesanía
En
Las Hurdes la artesanía no es un tópico. El artesano hurdano
expresa artísticamente con sus manos la belleza, la naturaleza,
la tradición o simplemente a utilidad de las cosas que crea.
El barro, el corcho, la madera, la piedra
y la pizarra, el hierro, el mimbre y el bálago, las astas, el hilo
y la lana se transforman, por una parte, en bellas y admiradas obras de
arte rural y, por otra, en un increíble ejemplo de como la artesanía
es por encima de todo una expresión del sentir tradicional hurdano
y en objetos de una utilidad necesaria para la vida diaria, cuestiones
estas que llaman poderosamente la atención a quienes gustan de
adquirir productos artesanos hurdanos porque estos, además de bellos,
son un reflejo de la cultura tradicional de esta comarca.
Miniaturas de viviendas hurdanas en piedra
y pizarra, cachimbas o pipas realizadas con piedras volcánicas
o madera, bordados hurdanos ancestrales, cestería y otros enseres
de mimbre, bálago y paja, candiles, faroles, tamboriles, gaitas,
castañuelas, figuras de madera, cerámica con figuras hurdanas,
alfarería y colmenas de corcho son una buena parte de los típicos
productos artesanos que podemos encontrar en nuestro recorrido por Las
Hurdes.
Productos Locales
El
clima y el buen hacer de hortelanos, ganaderos, agricultores, apicultores,
productores de embutidos y jamones y cocineros han contribuido a que los
productos naturales elaborados en Las Hurdes formen parte indispensable
de una gastronomía hurdana con sabores de siempre, esos sabores
que gustan al visitante de comprobar y apreciar en los restaurantes y
mesones de estas tierras.
Lo natural impregne los productos de esta comarca, siendo fruto de las
tradicionales formas de cultivos, crianza y elaboración culinaria
de embutidos, jamones y platos típicos. Su cocina se sustenta mayoritariamente
de los productos hurdanos; esta simbiosis garantiza la exquisitez de sus
platos y la pervivencia de recetas hurdanas de padres a hijos y que en
estas latitudes se han sabido conservar durante siglos.
Ocio y Tiempo Libre
Desde los diferentes establecimientos se
ofertan numerosas actividades que permitirán a los visitantes el
disfrute de los valores naturales y culturales de esta bella comarca.
Un fin de semana en Las Hurdes
Ruta del Rey Alfonso XIII
La
localidad de partida es la villa de Casar de Palomero, donde se aconseja
visitar la casa de Acacio Terrón, lugar en el que pernoctó
su majestad y que aún hoy en día conserva la estancia tal
y como la dejó Su Majestad por entonces. Otros atractivos de esta
villa: la plaza, la ermita de la Cruz Bendita, la Iglesia del Espíritu
Santo y la parte antigua de la villa donde aún hoy en día
podemos encontrar restos que las culturas árabe, judía y
cristiana dejaron a su paso por la misma.
Desde Casar de Palomero tomamos dirección a Pinofranqueado recorriendo
el margen derecho del río Los Ángeles, pasando por las pedanías
de Azabal y Pedro Muñoz, famosas por sus pozas de baño y
por la exquisitez de sus productos (principalmente la cereza y la aceituna).
Llegados a Pinofranqueado se aconseja visitar el Centro de Documentación
de Las Hurdes, lugar donde podremos hacer un recorrido por la historia
de esta emblemática comarca, al tiempo que podremos documentarnos
de alguna de las exposiciones que en este centro se realizan. En esta
localidad también se aconseja visitar la Cooperativa Apícola
"El Brezal", lugar donde podremos informarnos sobre las labores
de recolección de las mieles y el polen de las abejas (una de las
principales actividades económicas de la Mancomunidad), así
como también recrearnos de su poza de baño.
De Pinofranqueado tomamos la carretera EX-201 en dirección a Caminomorisco,
lugar al que llegaremos después de pasar por la alquería
de Mesegal, desde la cual se puede acceder a través de una pequeña
pista de tierra al Mirador del Alavea desde donde se podremos apreciar,
además de las preciosas vistas, un bonito salto de agua "el
Chorreron del Tajo". De regreso a la carretera EX - 201 retomamos
dirección a Caminomorisco, lugar al que llegaremos sin casi darnos
cuenta, no debemos dejar esta localidad sin visitar su Casa de la Cultura,
claro ejemplo de la vivienda tradicional hurdana, y en cuyo interior está
ubicada la oficina de turismo.
Desde
Caminomorisco emprendemos camino hacia Vegas de Coria, no sin antes hacer
un alto en el camino en la localidad de Cambroncino para visitar la bellísima
iglesia de Santa Catalina, visitada por Su Majestad Alfonso XIII, y reflejo
de la importancia de los monumentos eclesiásticos de la mancomunidad.
Tras esta gustosa parada retomamos camino hacia Vegas de Coria (lugar
de exquisitos platos y finos productos), justo a la entrada del pueblo
debemos tomar un desvio que sale a la izquierda y que nos conduce, siguiendo
el curso del río Hurdano, hacia Nuñomoral. En nuestro camino
nos encontraremos la localidad de Rubiaco, a ambos lados de la cual se
sitúan dos aldeas semiabandonadas y donde poder apreciar con todo
su encanto al natural la belleza de la arquitectura tradicional hurdana
en su estado puro: la Horcajada (a la derecha) y la Batuequilla (a la
izquierda); lugares con un gran encanto natural y etnográfico que
bien merecen una parada.
Retomando nuestro camino llegamos a Nuñomoral,
lugar donde también pernoctó Alfonso XIII, y donde podremos
visitar su plaza típica en la cual esta ubicado el ayuntamiento
y junto a la cual también se sitúa su iglesia, una de las
más antiguas de Las Hurdes. Aproximadamente a unos 300 metros nos
encontramos un nuevo desvio que siguiendo el cauce del río Malvellido
nos conduce a la localidad del Gaseo, no sin antes pasar por las localidades
de Cerezal, Martilondrán y Fragosa, desde las cuales podremos disfrutar
de unas increíbles y espectaculares vistas provocadas por lo intrincado
del terreno y por los esfuerzos de los hurdanos por adaptarse a este medio
hostil. En la localidad del gaseo (el mismo corazón de Las Hurdes)
además de disfrutar de su paisaje, su aire y su naturaleza podremos
visitar sus escondidas y estrechas calles en las cuales aún queda
una buena muestra de lo que fue la vivienda tradicional hurdana, con casas
construidas, en pierda, madera y pizarra. sobre la roca de la montaña:
es famosa en esta localidad su tradicional artesanía, y más
aún si cabe su sendero al "chorro de la Meancera" y el
"volcán del Gasco" con un recorrido a pie aproximado
de 4 kilómetros (ida y vuelta). desde esta localidad es necesario
volver sobre nuestros pasos hasta Nuñomoral, donde retomamos la
carretera anterior en dirección a Casares de
Las Hurdes (en esta localidad también pernoctó Alfonso XIII),
adonde llegaremos no sin antes haber pasado por la alquería de
Asegur, mezcla de la arquitectura tradicional con la moderna.
Una
vez en Casares de Las Hurdes, también denominado "balcón
de Las Hurdes" por sus espectaculares vistas sobre la sierra de la
Corredera, se aconseja visitar el Aula de Artesanía, el antiguo
Campanario y su Casa de la Cultura. Desde aquí tomamos dirección
a Ciudad Rodrigo, y justo en el límite de provincia sale una desviación
a la derecha en dirección a Ladrillar, es esta la carretera que
debemos tomar y en nuestro camino nos encontraremos a mano derecha con
el "mirador de las carrascas", desde donde podremos ver la increíble
belleza del valle de Ladrillar y del de Casares, continuando nuestra marcha
llegamos a la localidad de Riomalo de Arriba, que refleja en sus viviendas
una fiel muestra de la arquitectura popular hurdana, una vez finalizada
su merecida visita por sus calles continuamos hasta Ladrillar, también
buena muestra de la arquitectura tradicional hurdana. Valle abajo y siguiendo
el curso del río Ladrillar nos encontramos con la alquería
de cabezo, lugar donde, además de disfrutar de las bellísimas
vistas y de la arquitectura, podremos degustar su rica repostería
tradicional.
Continuando
nuestro camino, descendiendo por el curso del río, nos encontraremos
con la localidad de Las Mestas de la cual escribió Unamuno: "...
y dimos vista a los cipreses de Las Mestas, pueblecito encantador en la
distancia que ni pintado por un pintor..." en esta localidad se recomienda
visitar el árbol milenario y símbolo del pueblo, enebro
de Las Mestas, también son recomendables los exquisitos productos
apícolas de cosecha propia que existen en esta bonita localidad.
En esta localidad se da por concluido el recorrido del rey Alfonso XIII
a la mancomunidad de Las Hurdes.
Guía práctica de Las Hurdes
Cualquier época del año es
buena para acercarnos hasta esta bella comarca del norte extremeño,
el otoño por su increíble amalgama de colores que tiñen
sus valles y montañas con las caídas de las hojas, el invierno
por la cálida acogida de sus gentes junto a una chimenea de cualquier
bar y por la enorme tranquilidad que se respira. la primavera por la enorme
cantidad de flora y fauna que tienen su esplendor en esta época
y que dibujan en la comarca el más bello tapiz jamás observado,
y como no el verano donde toman protagonismo las numerosas pozas naturales
existentes en sus riachuelos de aguas cristalinas. A
lo largo de todo el año existen múltiples actividades para
realizar dentro de la comarca y en donde el principal atractivo lo constituye
todo aquello relacionado con la naturaleza: senderismo, rutas en bicicleta
o en todoterreno, la pesca, la caza, observación en la naturaleza,
caza fotográfica, así como también lo relacionado
con temas naturales y culturales: grabados rupestres, centro de documentación,
fiestas populares, artesanía, gastronomía, etc.., dejando
buena muestra de que el principal atractivo de la comarca reside en sus
gentes, verdaderas enciclopedias de historias, leyendas, mitos, tradiciones,
vivencias, ... y únicos conocedores de la verdadera historia de
esta emblemática comarca.
Accesos
El principal eje vertebrador de la comarca lo constituye la carretera
EX - 204 (antigua CC-512), la mejor forma de acceder hasta ella es:
- desde Salamanca por la Sierra de Francia a través de la localidad
de la Alberca y por el famoso valle de Las
Batuecas.
- desde Madrid, por Navalmoral de La Mata, Plasencia, Montermoso y Pozuelo
de Zarzón.
- desde Cáceres, por Coria y Pozuelo de Zarzón.
- desdeÁvila , por Béjar y la Sierra de Francia (a través
de la localidad de Sotoserrano).
Que comprar
Sin lugar a duda dos son los principales valuartes de
esta bella comarca: sus productos gastronómicos y su artesanía:
-
Por lo que respecta a la artesanía, decir que, podremos encontrar
a lo largo y ancho de toda la comarca un sinfín de artesanos que
tomando como materias primas lo que la naturaleza ha brindado siglos tras
siglos: madera, piedras, piedras de volcanes, pizarras, ramas, raíces,
barro, corcho, trabajando con sus propias manos: bordando, tallando, moldeando,
golpeando, limpiando o trenzando alfareros, bordadoras, carpinteros, fragüeros,
hojalateros, miniaturistas, cesteros y que han logrado mantener hasta
nuestros días, preservándolos para años futuros,
viejos oficios artesanales en otras latitudes ya desaparecidos.
- Y por lo que respecta a los productos locales, decir que, si algo distingue
a las labores agrícolas y ganaderas hurdanas es su forma tan peculiar
y natural de cuidar y preservar cultivos y razas caprina, ovina o porcina
desde antaño hasta nuestros días. Este saber popular hace
posible que los "sabores de siempre" y las excelentes producciones
se den de una forma habitual y lógica en cerezas, frutales, miel,
polen, cárnicos, jamones, embutidos, aceites, aceitunas y en su
excelente gastronomía tan apreciada en restaurantes y mesones de
la zona, donde se guardan recetas familiares tan elogiadas gastronómicamente.
Cada época del año, Hurdes posee una interesante y variada
producción agrícola que se suma a los productos que están
presentes durante todo el año. Así, la Navidad, el Carnaval,
la Semana Santa, la primavera o el verano llevan ligados su celebración
con platos típicos, matanzas caseras, fiestas de siembra o de recolección
que suponen un atractivo más a sumar al que ya posee estas tierras
agrícolas y ganaderas de siempre. El buen hacer de estos agricultores
y ganaderos se expresa diariamente en sus labores sin prisas, procurando
que los productos consigan los mismos sabores que ya antaño tenían,
no estando reñida la lógica modernización tecnológica
de sus industrias o explotaciones con la obtención de un producto
donde la calidad prima por encima de todo. Así a lo largo de la
comarca podremos adquirir los elogiados nacional e internacionalmente
productos de esta comarca: miel, polen, cera, jales real, embutidos,
jamones, cabritos, aceitunas, aceites, cerezas, castañas y un sinfín
de productos hortofrutícolas elaborados siguiendo el sistema
tradicional en la pequeñas huertas existentes en las orillas de
los riachuelos.
Que comer
A
modo de indicación sugerimos algunos platos típicos de la
interesante cocina hurdana, de la cual es de destacar la honda tradición
de sus platos y la utilización en la misma de productos naturales
elaborados y/o cosechados por los propios hurdanos, comenzando por la
denominada ensalada de limón, el cabrito asado y en caldereta,
los exquisitos peces de río, tablas de queso y embutidos de la
tierra, matahambres, potajes y guisos hurdanos como las habichuelas, asadura,
caldereta, patatas meneás, las migas y como postre, además
de las frutas antes mencionadas, deguste los típicos jigus curinus,
guindas, socochones hurdanos, piñonates, flanes caseros, tañas
y arroz con leche; licores tan originales como el orujo con miel y otros
elaborados con castañas y madroños.
Consejos prácticos
Al
llegar a esta comarca tendremos la sensación de penetrar en una
zona virgen y natural, es por ello que nosotros debemos actuar de forma
que nuestro paso por ella no deje rastro alguno de nuestra visita (evitar
los vertidos, los residuos y los desperdicios, tener cuidado con elementos
que pueden suponer incendios, no provocar destrozos, etc...) ¡la
naturaleza y todos nosotros te lo agradeceremos!.
Si bien, el encanto de esta zona se extiende a lo largo de todo el año;
las épocas en las que alcanza su apogeo son la primavera y el otoño
por la amalgama de colores y sonidos en sus valles y montañas,
el verano por las innumerables e improvisadas pozas de baños que
saltan a lo largo de nuestro camino y en las cuales poder refrescarnos,
y el invierno nos permitirá conocer a la perfección la singularidad
del pueblo Hurdano, integrándonos en su cultura y en su modo de
vida participando en sus fiestas y tradiciones más arraigada. Dentro
de las localidades de la Mancomunidad de las Hurdes, debemos penetrar
en las callejuelas de cada una de las localidades que visitemos sin temor
alguno a perdernos, dadas sus pequeñas dimensiones, en los rincones
más escondidos es donde podremos encontramos el mayor encanto de
esta Comarca.
Así como en el caso particular de cada una de las localidades se
aconseja perderse por sus calles, para el caso concreto de rutas, senderos
y/o zonas de paseo no se recomienda salir del itenerario marcado al objeto
de evitar posibles pérdidas o engorrosos rodeos.
Sin lugar a duda, la mejor forma de conocer y entender la historia y la
cultura hurdana es hablar y dialogar largo y tendido con las gentes lográndonos
su confianza, ellos son los verdaderos depositaños del saber popular.
Es conveniente ir provistos de una cámara de fotos y/o una videocámara
y un bloc de notas para poder dejar constancia visual y escrita de todas
aquellas sorpresas que saltarán ante nuestra retina.
La comarca cuenta con un microclima muy singular, caracterizado por no
ser excesivamente frío ni extremadamente caluroso. Es por ello
que al objeto de sacarla mayor partida a nuestra visita, se aconseja en
las épocas propias del invierno ir provistos de ropa de abrigo,
y en verano unas bermudas y un bañador con las que poder disfrutar
de las numerosas pozas de baño existentes a lo largo de toda la
zona. Tanto en una como en otra época o intrincado del terreno
nos aconseja ir provistos de un calzado apropiado, a ser posible botas
de senderismo.
En
una zona caracterizada por pequeñas poblaciones, el 90% de las
mismas no supera los 500 habitantes, los bares, comercios, tiendas, restaurantes,
etc...que podemos encontrarnos en algunas de las diferentes localidades,
así como también las propias gentes de cada localidad son
verdaderas fuentes de información, constituyéndose en numerosas
ocasiones en improvisadas oficinas de turismo, un diálogo con cualquiera
de ellos puede esclarecer gratamente nuestra visita.
Para poder completar nuestra visita con información escrita y/o
visual de la zona, así como poder comprender su idiosincracia,
se recomienda pasar por la oficina de turismo y por el centro de documentación,
donde también podremos informarnos sobre los eventos culturales,
deportivos y/o etnográficos que puedan coincidir con nuestra visita.
Es importante repostar combustible en nuestro
automóvil antes de iniciar un recorrido por la zona, esto es debido
a que en la misma sólo existen 2 gasolineras (en las localidades
de Caminomorisco y Pinofranqueado). Un descuido en este consejo puede
ocasionar quedarse sin combustible en una ruta o en una carretera alejada
de las zonas para repostar.
Para adentrarse en zonas de montaña alejadas de las localidades
es recomendable ir provistos de mapas de pistas y senderos, o ir acompañados
por alguna persona que conozca la zona al objeto de poder evitar perderse
o dar engorrosos rodeos.
"... el hurdano quiero que se llegue a estos valles con sencillez
y suficiente agudeza para entender lo que son Las Hurdes: un permanente
abrazo entre el hombre y la naturaleza (Casto Iglesias Duarte).
Fiestas
populares de interés y tradiciones
La Enrama, se celebra a finales de agosto en la localidad de Pinofranqueado.
Fiesta declarada de Interés Turístico Regional.
Fiesta Mayor de Las Hurdes, se celebra la primera semana de agosto
y cada año en uno de los municipios que componen esta comarca.
La Carvochá o Chiquitía, se celebra el día
1 de noviembre en la localidad de la Horcajada.
El Carnaval Hurdano, se celebra el martes de carnaval cada año
en una de las alquerías de cada uno de los municipios de la Comarca.
A lo largo del año se celebran múltiples fiestas en cada
una de las localidades que componen la Mancomunidad de Las Hurdes, en
las cuales es posible apreciar el rico y variado folklore de esta zona,
gracias a la participación en las mismas de grupos folclóricos,
tamborileros y numerosos lugareños que ataviados al estilo tradicional
muestran su devoción a los diferentes patronos.
Dónde informarse
Oficina de turismo: ubicada en la casa de la cultura de Caminomorisco. Tfno.:
927435329. Abierta de martes a domingo de 10 a 14 y de 16 a 19 h. Centro
de Documentación de Las Hurdes: c/ la era, 3 de Pinofranqueado. Tlno.:
927674133. Abierto de martes a domingo de 10 a 14 y de 16 a 19 h.
Centro de Desarrollo Rural de ADIC- HURDES: Avda. de Las Hurdes, s/n de
Caminomorisco. Tfno.: 927435301. |