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Cadalso, paraíso natural
Cadalso
es la primera localidad que el viajero se encuentra al entrar en el Valle
del Arrago, el valle más nororiental de Sierra de Gata, limítrofe
con la comarca de Hurdes, un auténtico paraíso natural de
la alta Extremadura. Tal vez sea, por su longitud y marcado perfil, el
valle más netamente definido de Sierra de Gata. Su orientación,
NE a SW, coincide con la dirección de los principales cordales
de la comarca, según el mismo patrón geológico organizador
a partir de fallas y fracturas. A la vera de la Bolla Grande, que con
1.523 metros es la cumbre más elevada de Sierra de Gata, desde
las inmediaciones de La Golosa -Puerto de Robledillo, fuentes del Arrago-,
se percibe claramente un marcado perfil en V definido por el río,
que se abre progresivamente en generosa vega a medida que descendemos
hacia Cadalso, flanqueado por La Jañona -1367m.- y La Almenara
-1040m.-por el oeste, frente a la Sierra de Los Ángeles -vértice
Los Ángeles, 1067m.- por el este.
Cobran protagonismo los arroyos y torrenteras
afluentes que se han encajado en las laderas pizarrosas con intrincados
barrancos de fuertes pendientes. Parajes estos que se van revistiendo
de verde después del luto impuesto por los devastadores incendios.
La naturaleza explosiona en primavera en estas tierras con la masiva floración
del matorral dominado por los brezos (Erica ssp.), carquesas (Chamaespartium
tridentatum), jaras (Cistus ssp.), chaguarzos (Halymium ssp.) y madroñeras
que otrora dominaran, alternando con enclaves de afloramientos pizarrosos
limitantes para la ocupación vegetal, más o menos extensos
y dispersos.
La
temprana ocupación de la zona explica la profunda humanización
sufrida por el paisaje, con explotación agrícola en vegas
y laderas bajas complementada con el aprovechamiento del ganado cabrío
en las zonas más agrestes.
En los retazos dispersos del pinar del Valle
del Arrago se instalan los efectivos de la colonia de buitre negro (Aegypius
monachus), con alrededor de 50 parejas dispersas en pequeños núcleos.
El ave más grande de Europa, con cerca de tres metros de envergadura,
constituye aquí el núcleo de nidificación más
noroccidental de la península Ibérica. Además de
la presencia del buitre negro, no son raras de observar otras rapaces
como buitre leonado, águila real, alimoche, halcón peregrino,
aguilucho cenizo, etc, y sobre todo las de ámbito forestal -águila
culebrera, águila calzada, halcón abejero, etc
Un
pueblo con historia
Cadalso, como el conjunto de la Sierra de
Gata, ha sido asiento de pueblos y civilizaciones desde la más
remota antigüedad, pero ningún pueblo debió apreciar
tanto como los árabes la belleza de estas tierras, y quizás
por ello, levantaron numerosas fortalezas defensivas como la altiva torre
árabe de la Almenara, cercana a la villa, construida con fines
estratégicos en el siglo IX, hacía las veces de defensa
avanzada y vigilancia. Las vistas que ofrece del Valle del Arrago es magnífica.
Herencia de este pasado en la zona es también el cultivo de la
vid y el olivo, construyéndose
entonces los primeros molinos y almazaras junto a ríos y arroyos.
Alrededor
del siglo XI consiguió el título de villazgo pasando a ser
independiente de Santibáñez previo pago de 1.500 ducados.
Su casco urbano se agrupa alrededor de la
Plaza Mayor, sirviendo de centro de la sociabilidad de las gentes. En
una esquina de ella con la calle del Chorro se halla aún la casa
blasonada conocida como "del Rey", donde la tradición
popular sitúa la residencia del Alfonso XI en sus estancias cinegéticas
en la comarca. En su libro de la Montería describe el cercano monte
de la Aliseda, apenas a una legua, bueno de jabalíes en invierno
y en verano, y a donde a veces hay osos.
En las calles de Cadalso aún se pueden
contemplar viviendas en las que aparece el adobe, los grandes aleros que
las ensombrecen, voladizos de madera y portalones adintelados de granito.
Cadalso fue declarada villa exenta el diez
de abril de 1.341 pasando al fuero de Alcántara, donde continuó
hasta el fin del régimen señorial en 1811.
El
edificio y monumento más emblemático del pueblo es la Iglesia
Parroquial de la Concepción, destacando la sólida y hermética
fachada principal, construida en mampostería y sillería
de granítica. También merece mención especial la
Ermita del Cristo situada a las afueras del pueblo.
Patrimonio Cultural
Todavía pervive, en la conformación
callejera del pueblo la sosegada estampa de la convivencia vecinal a la
puerta de las casas, casi frenando y deteniendo el trascurso de los días:
imagen de belleza, de relación humana e impregnada de sosiego y
de filosofía rural, de sencillez, de llaneza, con la máxima
fidelidad a la tradición, mientras el agua, siempre el agua limpia
y abundante, protagoniza un sonoro murmullo de las decisiones municipales,
noticias de los familiares emigrantes, o sencillamente matando el rato
en el soportal de la Plaza Mayor.
De
profundo arraigo tradicional Cadalso testifica, el paso largo y lánguido
a la vez, de los tiempos, conformados contradictoriamente de imponentes
silencios humanos entre resignaciones. La fe en el campo, la serenidad
de las aguas que fluyen por todas partes, el fruto de la huerta, la enseñanza
de los antepasados y que se siguen, de modo ritual, entre acequias árabes,
arados romanos y cultivos tradicionales han generado, en el caminar del
pueblo, un amplio abanico de sensibilidades que estas gentes planifican
en el día a día del transcurrir de su existencia. Hay que
apuntar que los hombres y mujeres de este pueblo saben ser tan generosos
como austeros al tiempo, con perfiles de lucha y trabajo, desde la honestidad,
apegados profundamente al pueblo que les vio nacer. Con comportamiento
basado en la esperanza, aunque la sangría migratoria devastó
y asoló este rincón cacereño como tantos y tantos
lugares de la geografía extremeña, el vecino de Cadalso,
crecido entre ilusiones y desilusiones, entre ánimos y desánimos,
entre consuelos y desconsuelos, sabe y confía en la fertilidad
de su suelo, de su pueblo y de, sobre todo, sus profundas raíces.
Un pueblo de Servicios
Cadalso,
a pesar de su escasa población, 1621 habitantes, es una localidad
sobresaliente por su gran dinamismo y una oferta de servicios muy destacable,
que habla de la calidad de vida de sus vecinos y de las posibilidades
de disfrute para el turista y los amantes de la naturaleza y la vida rural:
Casa de Cultura, Centro de Salud, Hogar del Pensionista, Colegio Público,
Polideportivo cubierto, Campo de Fútbol, Escuela Taller, Museo
Etnográfico, Aula de la Naturaleza, Piscinas Naturales, Zona Recreativo-turística
"Los Cachones"... Además de una oferta especializada
de turismo rural en alojamiento rural, hostales, restaurantes...
Cadalso
está ejecutando desde hace años un plan de desarrollo local
que le está permitiendo ofrecer posibilidades de futuro y de empleo
a sus ciudadanos, desde el Ayuntamiento se favorece de manera especial
la implantación de nuevas empresas en el término municipal
que están permitiendo la realización de numerosos proyectos:
centros de reposo, alojamientos turísticos, industrias agroalimentarias,
empresas constructoras, forjas, madera, comestibles...
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