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En
Plenas Vegas Altas del Guadiana, llena de encanto y cercana a poblaciones
históricas con un gran desarrollo e importancia (Cáceres,
Trujillo, Guadalupe y Mérida), se encuentra Villanueva de la Serena,
una ciudad acogedora y abierta al visitante.
Inicia su historia en la Edad Media y
alcanza su máximo esplendor en el siglo XVI, cuando en ella se
establece el Priorato de la Orden de Alcántara, propiciando la
construcción de nuevos edificios necesarios como el Ayuntamiento,
Casa del P, Pósito, Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción
y otros. Hoy en día sigue siendo un centro importante gracias al
desarrollo como ciudad de servicios, adquiriendo un auge comercial y ofreciendo
actividades culturales y lúdicas.
Dentro de su entorno histórico y
en pleno corazón de la Plaza de España tenemos que destacar
la PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN finalizada
en 1608. La poderosa fisonomía de este templo parroquial carecía
de torre campanario, pero ante el deseo del pueblo y la ayuda de los rectores
de la Orden de Alcántara se erige en 1634.
Su
planta es de cajón, es decir de forma rectangular, profundizando
ligeramente en la cabecera, con tres amplias naves abovedadas y sostenidas
por ocho soberbios pilares. En el crucero se eleva una cúpula decorada
con cuatro medallones con los evangelistas y a los pies se halla el coro
sostenido por una bóveda de crucería.
La belleza de su interior se ve reflejada
tanto en sus capillas como en el altar mayor:
- El altar mayor es de estilo renacentista realizado por Antonio Martin
Martínez de Zafra a mediados del siglo XX, consta de tres cuerpos
divididos en cinco calles. En el segundo, encontramos una hornacina
con una imagen de la Virgen de la Asunción de grandes dimensiones,
obra del sevillano Sebastián Santos, el cual tomó como
modelo a su hija. Completa el conjunto un total de trece cuadros con
pasajes de la vida de Cristo y María, pintados por Rafael Blas
Rodríguez y su hijo Juan A. Blas.
- En la capilla del Sagrario , resplandece la Inmaculada Concepción
elevándose en su trono de nubes y ángeles, esculpida en
1940 por el imaginero local Eduardo Pino. Como el nombre de la capilla
indica destacar su sagrario de bronce cincelado y esmaltado.
- Muy próxima a ésta y separada por la Puerta Chica o
de la Epístola nos encontramos con la capilla del Baptisterio,
recibe este nombre por estar en ella la pila bautismal. Es una capilla
de sencilla arquitectura pero de importante imaginería, pues
en ella se hallan algunas tallas de mucho valor emocional para el pueblo
villanovense, como Santa María de Guadalupe, el Cristo de la
Pobreza y la Virgen de la Aurora: Santa María de Guadalupe, escultura
de Eduardo Pino, realizada por encargo de los villanovenses, debido
a la gran devoción que por ella sentimos como muestra el continuo
peregrinar a la villa de Guadalupe.
Gabino Amaya talla en madera una maravillosa
escultura del Cristo de la Pobreza, obra de 1948, que toma como base la
antigua imagen de Blas Hernández del taller de Martínez
Montañés.
En
este mismo altar y provisionalmente hasta la terminación de su
ermita, está la Virgen de la Aurora, imagen venerada por todos
nosotros y que nos llena de júbilo, realizada recientemente por
el escultor Eduardo Acero, año 1995. Procesiona al Domingo de Resurrección
en la célebre Carrerita ", donde los portadores de la Virgen
y Cristo Resucitado corren para encontrarse ante la alegría del
milagro.
La reja de estilo
español que cierra esta capilla ha sido forjada por el villanovense
José Roldári Coello.
- En la capilla de la Virgen del Carmen, la imagen de vestir fue donada
por los Vizcondes de la Montesina, siendo Alfonso Pineda e hijos, naturales
de esta ciudad, los encargados de cerrar la capilla con una cancela
de hierro.
- En el muro del evangelio está la capilla de la Virgen de los
Dolores, excelente talla del valenciano Mariano Benlliure, imagen estilizada
de la Virgen Niña de gran belleza que exalta la emoción
del penitente, adquirida por el pueblo en 1943. El retablo que ocupa
es de estilo barroco y la verja ha sido realizada por los hermanos Pineda
por encargo de don Miguel de Torres de la Laguna, Marqués de
Torres Cabrera, con una ornamentación repujada difícil
de superar.
- Y como colofón destacar la Tabla de Luis de Morales, en la
que aparece la Vírgen con el Niño, imagen muy repetida
en sus obras, con la salvedad que aquí también se representa
a San Juan Bautista. La obra nos muestra a una María piadosa,
con expresión de intenso fervor. La verja que cierra la hornacina
ha sido realizada y donada por Antonio Pineda Barrantes. Este altar
está coronado con un escudo muy deteriorado, blasón de
la familia Arias-Cenizales.
- El altar de la Virgen Milagrosa, fue en su origen una capilla realizada
en 1592, hoy sólo podemos contemplar el arco primitivo de entrada
en la que está esculpido un maravilloso escudo del Comendador
de Benifayárt en la Orden de Alcántara- Don Bartolomé
de Villavicencio.
El
exterior del templo es un conjunto arquitectónico de notable aspecto,
sobre el que sobresalensus tres portadas de gran belleza y clasicismo;
la Puerta Chica o de la Epístola, Puerta de San Pedro o del Evangelio
y la Puerta Mayor o Principal.
Nuestra siguiente parada es la PARROQUIA
Y CONVENTO DE SAN FRANCISCO DE ASIS, que se hallan en la calle del mismo
nombre, hasta hace poco tiempo bajo la advocación de San Bartolomé
y ahora consagrada a San Francisco por haber residido en ella los monjes
de esta orden.
El convento se construye en 1575 por gracia
del Rey Felipe II, en un lugar alejado e inhóspito y en 1595 se
decide acercarlo al núcleo urbano, ubicándolo donde está
actualmente. La ayuda económica vino del Concejo de la villa y
de las limosnas de los fieles.
Hoy se conservan la iglesia, el claustro
y algunas dependencias, habiendo desaparecido la extensa huerta y otras
estancias.
Esta obra fue realizada por los monjes con
materiales pobres como el ladrillo, dejando la utilización del
granito para las partes nobles, pero esto no le resta importancia y belleza.
El
interior de la iglesia está conformado por una sola nave con cúpula
y una capilla que se abre en el muro norte, octogonal, con cúpula
y cimborrio de estilo barroco, construida en el siglo XVIII y dedicada
a San Luis de Francia.
Destacar la portada que hay en los pies,
con una hermosa fachada de estilo manierista herreriano.
E l
botón de oro del convento es el claustro que encontramos en su
interior, recientemente restaurado, obra de equilibradas proporciones
y llena de encanto.
Y paseando por la calle de San Benito nos
encontramos con la CAPILLA DEL SANTO SEPULCRO, anteriormente Archivo de
la Mesta, es una obra de pequeñas dimensiones fundada en 1673,
por don Luis Velázquez de Zúñiga, Prior de Magacela.
Sobre la puerta destacar un magnífico escudo de granito con un
águila bicéfala símbolo de los Austria. En esta capilla
se encuentran las imágenes del Cristo yacente, Virgen de la Soledad
y Santa Ana.
"Descubre nuestros tesoros y visita
esta cálida ciudad que te acogerá con los brazos abiertos".
TE ENCANTARÁ.

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