BADAJOZ TURÍSTICA



Conectada por autopista con las dos capitales de la península ibérica y con posibilidades de arribar a ella por tren y por avión, la accesibilidad a Badajoz es un factor de enorme importancia. Desde Badajoz arrancan varias carreteras nacionales de gran importancia regional e interregional. Se trata de la Nacional V (Badajoz-Madrid), la N-435 (Badajoz-Huelva) N-432 (Badajoz-Granada) y N-430 (Badajoz-Valencia). Además no se puede obviar la carretera autonómica EX100 que une Badajoz y Cáceres en menos de una hora. Esta buena red de comunicaciones, que se completa con otras autonómicas permite al visitante elegir Badajoz como centro de operaciones desde el que hacer visitas a numerosos lugares turísticos de la provincia en pocos minutos. Algunos de estos lugares son la zona de la Sierra de San Pedro situada al Norte de Badajoz donde hay localidades interesantes y un espacio natural de gran belleza y variada fauna. Hacia el Sur se puede visitar Olivenza y su comarca en poco tiempo y hacia Portugal numerosas localidades fronterizas. La proximidad a la frontera de Portugal, hoy diluida, ha marcado la historia de esta ciudad desde hace varios siglos.

Las conexiones no serian realmente importantes sino se vieran acompañadas de una respetable oferta hotelera y de servicios turísticos. En el plano de los establecimientos hoteleros se puede elegir entre hoteles céntricos y hoteles situados en el extrarradio a la medida de todos los gustos. La oferta es muy amplia en camas y muy diversa en precios atendiendo a fechas y tipos de establecimientos. Este desarrollo de la oferta hotelera permite la celebración de grandes congresos y reuniones con enormes posibilidades de programar actividades paralelas.

Pero lo más importante de Badajoz es la conjugación de la parte moderna y la parte antigua ambas fascinantes. Sin desmenuzar mucho el pasado de esta ciudad en la que han existido numerosos hitos históricos, destaca sobre todo el período de dominación musulmana de cuya etapa t quedado numerosos vestigios que adornan la ciudad antigua. El primer lugar que requiere una visita es la Alcazaba, situada en uno de los puntos dominantes de la ciudad como le confería su clara utilidad defensiva. Este recinto amurallado, en el que sobresalen varias torres y puertas (Apéndiz, Yelves, Coracha, Capitel), puede utilizarse como observatorio privilegiado desde el que se puede ver el plácido río Guadiana y otros puntos de la ciudad y el campo. Dentro de las murallas de la Alcazaba se ubica el museo arqueológico, donde se custodian numerosas joyas del pasado de la provincia en un edificio palaciego de interesante estructura. La Alcazaba requiere de una visita por el perímetro para desde sus murallas observar una parte notable de un Badajoz en continuo crecimiento. De las torres de la Alcazaba la más famosa es la de Espantaperros, torre albarrana de planta octogonal construida con un carácter defensivo y visible desde muchos puntos de la ciudad.

La torre es un ingrediente fundamental del paisaje urbano de la parte antigua en la que también se encuentran otras torres como la del Palacio Episcopal, la torre de la Abarlongada o la Torre Albarrana. Pero si significativas son las torres no menos lo son las puertas, ubicadas en distintas zonas estratégicas de la alcazaba y en las dominan los arcos de herradura.

En las proximidades del castillo y junto al río y al puente de Palmas se ubica una puerta de alcance peculiar que es la Puerta de Palmas, cuya fisonomía es impresionante y que se ha convertido en uno de los estandartes de la ciudad.

En la parte antigua hay que mencionar la plaza alta en la que destacan los soportales que se levantan por sus cuatro costados. La plaza Alta y numerosos edificios aledaños están en proceso de rehabilitación y poco a poco van recuperando una imagen sugestiva. Desde la plaza Alta se puede descender a la Plaza de San Juan, donde destaca la ubicación de dos edificios principales como son el ayuntamiento y la catedral. La catedral es un edificio en el que se mezclan distintos estilos artísticos y en el que destaca en el exterior su hermoso campanario, aunque hay que acceder al interior para admirar notables piezas artísticas.

Además de a parte antigua otro de los lugares dignos de ser visitados es el río Guadiana, donde destacan cuatro puentes que conectan las dos orillas por las que Badajoz crece día a día. El puente de Palmas (el más antiguo y emblemático y con una larga historia), y los tres puentes que vio nacer la segunda mitad del siglo XX: el puente de la Universidad, el puente Real y el puente de la Autonomía. Como el río tiene una gran vitalidad, en sus márgenes crece una vegetación en la que se pueden observar todas las tardes una amplia muestra de aves que dan colorido a la ciudad. También, en las proximidades del río se localizan algunos puntos de interés como el conjunto escultórico dedicado a Covarsí y algunos lienzos de la fortificación Vauban.

En el Badajoz más moderno el entramado urbano ha dado lugar a grandes avenidas, plazas y parques que hacen afable a esta ciudad y donde se puede contactar con la rica gastronomía que se oferta en la amplia relación de restaurantes que hay en la ciudad. Y por supuesto, un recorrido por la oferta turística de Badajoz debe incluir una clara mención al Carnaval de Badajoz, uno de los más importantes de nuestro país. La participación popular y el ambiente festivo se alargan durante varios días para gozo de todos los visitantes.

DATOS DE INTERES:
- MUSEO ARQUEOLOGICO
- MUSEO DE BELLAS ARTES
- MEIAC
- MUSEO CATEDRALICIO
- MUSEO DE LACIUDAD
INFORMACIÓN:
www.aytobadajoz.es




© Senderos de Extremadura, 1999.
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