Si
les asustan los descensos de los ríos, si no está hecho
para la escalada libre, si tirarse de un puente no es lo suyo, le ofrecemos
una alternativa turística y de ocio diferente, el Birdwatching
o avistamiento de aves.
Esta actividad, que cuenta con miles de aficionados
en Gran Bretaña
y Centroeuropa consiste en recorrer distintas zonas del mundo con el
objetivo de avistar y si se puede fotografiar, las distintas especies
de aves. A menudo se realizan concursos, se establecen listas de aves
que tienen que ser avistadas en un determinado tiempo, o simplemente
se persigue por todo el planeta una determinada especie solamente por
el afán de superación que confunde al avistador de
aves con el coleccionista.
Esta afición, que mantiene como principal norma el respeto por
el entorno visitado como única vía para perpetuarla y
sobre todo por puro amor al medio ambiente, mezcla en la mejor armonía
al hombre con la naturaleza y posibilita el conocimiento de espacios
naturales y de un medio rural que ofrece también al visitante
la posibilidad de disfrutar de un patrimonio artístico e histórico
que convierte sus vacaciones en un retiro, en una vuelta a los orígenes.
En ocasiones, las aves anidan en antiguos palacios,
en recovecos de un castillo o en iglesias y catedrales. Entonces naturaleza
e historia
se funden en una y el avistador de aves no sabe en que dirección
enfocar sus prismáticos. Probablemente acabe exhausto, degustando
la mejor gastronomía local.
Como todas las aficiones, ésta puede salir más
cara o más barata según nuestro nivel de exigencia y
dedicación. Unos buenos prismáticos y un cuaderno de
campo en el que anotar los avistamientos resultan el equipo mínimo.
Una guía de aves dará la formación mínima
y hará de tutor en nuestros primeros pasos. Lo demás
se queda a nuestra paciencia y a nuestra capacidad de superación,
pero si quiere empezar con buen pie, a continuación le ofrecemos
uno de los paraísos para el avistamiento de aves, con especies únicas,
con un conjunto histórico-artístico difícil de
igualar y con espacios naturales de primer orden a nivel mundial.
La Comarca de Miajadas –Trujillo, en el centro de Extremadura,
les ofrece una inmersión en una parte de la historia de España
fundamental para entender nuestro presente, un Parque Natural como el
de Monfragüe, especies especialmente difíciles de observar,
como la avutarda, y siete IBA (Important Birds Area) o zonas clasificadas
a nivel internacional como de especial interés para el avistamiento
de aves.
En nuestra comarca podemos observar aves, desde una
terraza, tomando café (Trujillo), como parado con nuestro coche
desde una cuneta (Llanos de Trujillo – Torrecilla de la Tiesa).
Pero si cabe, el mejor método para observar aves, es saliendo
al campo, ya bien sea a pie o en bicicleta (menor impacto y más
respeto con el medio ambiente), para lo cual tenemos innumerables vías
y caminos para poder disfrutar de la observación de las aves.
Podemos utilizar, desde la Cañada Real de la Plata (Aldea del
Obispo) a la Leones Occidental (Jaricejo), numeroso Cordeles (Cuerda
del Jarrín, Cuerda Berenga) y caminos que pueden llevarnos a lugares
inmejorables, que harán de nuestra salida un día sorprendente.
Nos encontraremos con llanos que se
pierden en la lejanía, dehesas
que nos llevan desde estos a las sierras más altas de la comarca
(Sierra de Pedro Gómez), evolucionando éstas a Robledales
(Sierra de los Alijares) y Pinares (Sierra de Guadalupe – Garcíaz),
para desembocar en el pantano de Sierra Brava en Zorita, donde durante
todo el año, las poblaciones de Anátidas y Linícolas
se incrementan de año en año.
Si ya somos un
poco más atrevidos y con ganas
de mayores aventuras, podemos marchar por los cauces fluviales (Riberos
del río Almonte), donde además de la observación
de aves, podemos disfrutar de una vegetación que nos llegará a
sorprender (Orquídeas, Tapujares, Alisedas, etc.)
No somos pretenciosos si le decimos que no encontrará mejor lugar
para iniciarse en esta afición. Y si no le gustan los pájaros,
tenemos torta de oveja, jamón, migas, dulces tradicionales…
IBA
Como anotábamos más arriba las IBA, son zonas de especial
interés para el avistamiento de aves. Comprenden amplias zonas
que destacan por determinadas especies cuya presencia sea significativa.
Para los iniciados en el Birdwatching la siguiente
relación será prácticamente
unas coordenadas geográficas, para los que empiecen a interesarse
por las aves, les proponemos una forma interesante de hacer turismo.
Les invitamos a conocer los pueblos de la Comarca Miajadas-Trujillo no
a vista de pájaro si no con los pájaros a la vista.
IBA 284
Comprende los términos municipales de Campo Lugar, Zorita, Alcollarín
y Escorial (no puede perderse su ruta de los molinos) a los que podemos
acceder a través de la carretera EX 102, y destaca por su gran
variedad de anátidas, linícolas y grullas pero de gran
interés son las Iglesias de Ntra. Señora de los Ángeles
en Campo Lugar (s. XV-XVI) y la ermita barroca de Fuensanta en
Zorita.
IBA 286
La localidad de Miajadas, principal productora europea
de tomate, luce con orgullo joyas como la Iglesia de Santiago, la de
Belén y el
Palacio del Obispo Solís, pero su mayor riqueza en avifauna es
en grullas, que pueden observarse sobre todo en Alonso de Ojeda, una
pedanía cercana a Miajadas.
IBA 287
La autovía de Extremadura nos va dejando en los distintos núcleos
de población que entran en esta área.
Cercana a la Sierra de San Cristóbal, en el extremo sur de la
Comarca y cerca ya del límite de la provincia cacereña
hallamos Almoharín. Población de origen almohade famosa
por su producción de higo, sus bombones elaborados con este rico
fruto y su torta de oveja que pertenece a la denominación de origen
del Casar de Cáceres. Su iglesia de El Salvador fue declarada
Monumento Histórico Artístico en 1978.
Más al Norte llegamos a Robledillo de Trujillo, que desde lejos
nos avisa de su presencia con la torre de la iglesia parroquial de San
Pedro de s. XVII. Y todavía más al norte Ibahernando con
restos visigodos y romanos y con la Basílica de Santa María
del s. VII. Pero antes de llegar a estos pueblos y si seguimos por la
autovía de Extremadura de sur a norte, encontraremos a un lado
y a otro del Cerro de San Gregorio, atalaya de la Comarca y casi centro
geográfico de la misma, las localidades de Santa Cruz de la Sierra
de la que salió el fundador de la segunda ciudad más grande
de Bolivia, que lleva el mismo nombre, probablemente después de
escuchar misa en lo que ahora son las románticas ruinas del Convento
de Agustinos. El Puerto de Santa Cruz es la otra localidad en la que
recientemente se han encontrado restos de una Acrópolis.
Esta zona destaca por la presencia de grullas y todo tipo de
rapaces diurnas y nocturnas.
IBA 295
Centrada en la cumbre, de origen medieval, relacionada con
el señorío
de Barrantes y que conserva una iglesia del s. XVI con interesante retablo,
es una de las zonas más ricas en aves, sobre todo esteparias,
ya que se sitúa en los llanos trujillano-cacereños. Y en
ella tiene su reino la avutarda, la especie más perseguida por
los avistadotes de aves que vienen a nuestra comarca, aunque también
podemos encontrar un gran número de rapaces, como los búhos
reales, las águilas reales, los aguiluchos y los milanos que nos
sorprenden en medio de la carretera apostados en cualquier pared de piedra
o en cualquier antiguo poste del tendido eléctrico. No es difícil
ver alguno intentando cazar tórtolas en pleno vuelo.
IBA 296
Ya hemos entrado en los llanos trujillanos cacereños, pero ahora
entramos en una de las ciudades emblemáticas para el turismo ornitológico
en nuestro país, Trujillo. Batolito al que cinceló la historia
desde las más antiguas poblaciones de la península hasta
nuestros días, pasando por romanos, árabes y conquistadores
de las américas, mantiene una de las colonias de cernícalos
más importantes del mundo. Y la mantiene anidando entre sus múltiples
palacios, iglesias y conventos de los que no podríamos no siquiera
anotar un esbozo en este artículo porque su belleza llena cientos
de libros que no merecen ser resumidos en tan breve espacio.
Aldea del Obispo con su preciosa imagen barroca de la Virgen
del Carrascal y Torrecillas de la Tiesa, que perteneció a la familia de los
Pizarro, conquistadores del Perú, y que en su iglesia de Santa
Catalina tiene un hermoso ejemplo de la arquitectura religiosa del s.
XVI, completan esta IBA rica en aves esteparias (aquí también
aparecen avutardas), rapaces, garcillas, bueyeras, y buitres leonados
y negros que son atraídos por la numerosa cabaña
de ovejas y vacas de la zona y a los que se les puede ver,
en la altura, realizando
sus famosos giros en torno a una presa muerta.
IBA 297
La Ermita de la Virgen de Soterraña, en la localidad de Madroñera
da la bienvenida a esta zona que toca también los términos
de Herguijuela y Conquista de la Sierra, que rodean a Garciaz, en las últimas
estribaciones de la Sierra de Guadalupe. Un paraje bellísimo de
bosque mediterráneo, en el que abundan los alcornoques y robles
entre los que se pierden todo tipo de rapaces, con gran abundancia de águilas
y azores. También es fácil encontrar al Pito Real y al
Picopicapino. Es esta una zona de ciervos y jabalíes, y desde
finales de septiembre a principios de octubre nos encontraremos con los
primeros en plena berrea, su particular disputa por las hembras en las
que los montes se llenan de bramidos de ciervos.
Cada una de las localidades que pertenecen a esta IBA,
está llena
de restos de la historia de nuestra comarca. En Garciaz restos romanos,
en Conquista, donde vivió Hernando Pizarro, hermano de Francisco
el que vino de la guerra de Italia para conquistar Perú, restos árabes,
en Herguijuela presencia viva de una tradición vinatera que llena
sus lagares con los mejores caldos de la comarca y con marcas de reconocido
prestigio a nivel nacional. Madroñera es la localidad más
grande de esta zona de la comarca, podemos visitar su Iglesia de la Purísima
Concepción, alta y elegante, y tan acogedora como
sus parroquianos.
IBA 298
Ocupada íntegramente por el municipio de Jaraicejo. Su Iglesia
de la Asunción, declarada bien de Interés Histórico
Cultural sobresale en la distancia al poco de salir de los túneles
del Puerto de Miravete, en la Autovía de Extremadura, anunciando
el momento en el que tendremos que olvidarnos de todo lo que nos ata
a lo urbano, al asfalto, al hormigón, porque entramos en un templo
de la naturaleza único en toda Europa, el Parque Natural de Monfragüe.
Paraíso de avifauna es uno de los pocos reductos del lince ibérico,
y un paraje en el que todo se detiene para dejar a la naturaleza en estado
puro. Los aficionados a las aves podrán encontrar una gran variedad
de rapaces, verán al Martín Pescador buscando presas entre
chapuzones, a la Golondrina Dáurica, a la esquiva Cigüeña
Negra. Casi podrán tocar al Buitre Leonado y al Negro, acostumbrados
ya al trajín constante de cámaras fotográficas y
prismáticos con acento germano o inglés. Nadie podrá negar
ahora, la importancia ornitológica de esta comarca, tampoco su
belleza.
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