|
Separando los términos
municipales de Cañamero y Guadalupe, como si de un mojón natural se tratase,
se alza un castaño "El abuelo", un ejemplar de más de un millar de años,
y con unas dimensiones anormales para este tipo de vegetales (según algunos
autores, doce metros y medio de perímetro), que lo hacen aún más atractivo
y un claro hito natural a visitar por todo el viajero o caminante que
se acerca hasta sus pies.
No es una especie originaria de Extremadura,
no existiendo demasiada coincidencia en el origen, según los autores que
hablan de él. Lleva implantado en la Península más de dos mil años, y
en Extrem adura
está fuertemente arraigado en determinadas comarcas o municipios, los
cuales toman este nombre de vegetal, como Castañar de Ibor y Casas del
Castañar en Cáceres, en los que existe una notable presencia de estos
árboles.
En
cuanto a la biología de esta frondosa, hemos de decir que se ubica en
lugares de precipitaciones superiores a los 800 mm. Anuales y temperaturas
que, aunque pudiendo ser frías en invierno, impidan las heladas tardías.
Prefiere los suelos sueltos con altos contenidos en calcio,
situándose en las Villuercas en zonas húmedas y frescas de laderas
de umbría, donde alcanzan entre 20 y 30 metros de altura, en caso de estar
en estado salvaje, siendo de menor altura aquellos ejemplares injertados
para fructificación.
INTERÉS NATURAL:
La Ley 8/98 de 26 de junio, de conservación
de la naturaleza y de espacios naturales de Extremadura, en su artículo
16, establece que la categoría de árboles singulares, afirmándose que
recibirán la declaración de aquellos ejemplares o agrupaciones de estos,
autóctonos o no, en atención a sus características singulares o destacables
que los hacen representativos, atendiendo a su edad, tamaño, historia
o valor cultural, belleza, ubicación u otras características análogas.
Se nos está indicando pues, que estamos ante una de esas singularidades
de las que nos habla esta ley, ya que "El abuelo" se encuentra en pleno
corazón de la serranía de las Villuercas, justo en el límite del término
de Cañamer o,
como así se manifiesta en las crónicas del año 1353 definiendo lindes
y mojones del ejido de esta localidad: "…e como da a la cabeza del castaño…",
estando a muy poca distancia del Palacio de Mirabel que fue residencia
de los Reyes Católicos, en sus estancias en Guadalupe, declarado Monumento
Histórico-Artístico y restaurado hace unos años.
El entorno que rodea a este milenario ejemplar es de una gran belleza,
donde los bosques de su especie conforman verdaderos vergeles en los que,
con un poco de suerte y si los visitamos al alba o al atardecer es posible
encontrarnos con el tímido corzo (Capreolus capreolus), o escuchar su
ronquido característico. Pero las sensaciones no acaban con la inmersión
en estos bosques virginales, sino que es posible perderse en el monte,
entre el matorral, y poder disfrutar de un contacto con la naturaleza
sin igual, en el que no han de faltar los encuentros, siempre emocionantes
con la fauna que puebla estas latitudes, siempre coronada en las alturas
por el buitre leonado o la cigüeña negra. Son todos los componentes necesarios
que se han de cumplir para acceder a la protección según la citada ley,
y por ello los propietarios de los terrenos en los que se ubica (finca
de Mirabel) habrán de ser los encargados de proponer a la Dirección General
de Medio Ambiente, según las estipulaciones del Decreto 4/99, de 12 de
enero, su correspondiente protección, antes de que sea demasiado tarde.
|
|
ACCESOS:
El acceso al castaño que nos ocupa es relativamente
sencillo, sobre todo en vehículo a motor, de modo que si nos encontramos
en Cañamero o Guadalupe, existen caminos y pistas de tierra que nos acercan
hasta sus pies. Sin embargo, sería demasiado fácil, muy impactante y nada
atractivo; de ahí la propuesta de realizar el camino de herradura que
une a estas dos localidades, a pie o a caballo, recorriendo la denominada
ruta de Isabel la Católica una de las más transitadas de Extremadura.
Si partimos desde Cañamero, lo haremos por el camino que sale justo enfrente
del único hotel que existe en la localidad, siempre siguiendo las instrucciones,
señales e indicaciones colocadas en el itinerario, vadeando el pantano
del Cancho del Fresno y subiendo a la sierra por una abrupta y escarpada
senda que nos llevará hasta el lugar deseado, en un tiempo de unas dos
horas, en un desnivel de cerca de 500 metros, cruzando por gargantas y
pedrizas, y pasando de las vertientes del Ruecas a las del Guadalupejo,
ambos afluentes del Guadiana.
EL NIETO:
Si algo nos da esperanzas para que este
tipo de árboles se mantenga en las Villuercas es, por un lado, la ley
de espacios naturales de Extremadura, y por otro, la existencia en el
lugar de un castaño, menos desarrollado que
"El Abuelo", y al que todos los lugareños denominan "El Nieto". Otro ejemplar
singular de cuya edad tampoco se sabe demasiado, aunque hay quien afirma
que podría ser la edad de nuestro protagonista, pero que la ubicación
de aquel, en cuanto a riqueza del suelo podría haber mermado las posibilidades
de desarrollo en las mismas circunstancias situado a pocos metros de su
supuesto antecesor, ya en el término de Guadalupe.
DATOS DE INTERÉS:
¿Cómo llegar?
Desde Madrid hasta Navalmoral de la Mata
por la N - V, y desde aquí hasta Guadalupe por la CC - 713.
Desde Cáceres hasta Trujillo, y desde Trujillo
a Cañamero.
Desde Mérida a Santa Amalia, y desde aquí
por la carretera de Ciudad Real hasta la altura de Obando para continuar
hasta Guadalupe o Cañamero.
|