senderos de extremadura
antorchas y bengalas Festival medieval
de
Alburquerque

Mª José Mariscal
Francisco José Negrete


[Establecimientos de Alburquerque en ALEX]

   El Festival Medieval de Alburquerque nace en el verano de 1994 con el objetivo de aprovedanza cuerpo a tierrachar la riqueza histórico - cultural y patrimonial de esta villa, así como recuperar la forma de vida y costumbres de una época en la que convivieron diversas culturas en el intramuros del Castillo de Luna, impresionante mole rocosa que domina la vasta extensión de este término horadado por la Sierra de San Pedro.

    Así, caballeros, cortesanos, juglares, pordioseros, artesanos y demás personajes propios del medievo se dan cita cada año en este magno evento, que el pasado año recibió más de 15000 visitantes procedentes de Extremadura, pero también de otras regiones españolas y extranjeras, especialmente portuguesas.

     REVALORIZACIÓN DEL MARCO MONUMENTAL:

    Al desarrollarse en escenarios naturales como el Castillo de Luna, recinto amurallado, barrio medieval, y en otros rincones de la villa, permite que miles de personas conozcan, admiren y valoren la realidad histórica y monumental de este pjinetes en la nocheueblo extremeño. Como si de un sueño se tratase, el visitante se adentrará en un mundo de fortalezas que alzan su mirada hacia el horizonte portugués y encierra la sombra de un pasado de nobleza y villanía.

     RECUPERACIÓN DE COSTUMBRES ANCESTRALES:

    Todos los actos que se realizan conllevan una recreación de costumbres ancestrales propias del medievo. Así, el visitante será testigo de torneos a caballo y a pie, de autos de fe, quema de herejes, bailes aldeanos y cortesanos, boda medieval, torturas….Todo ello enmarcado en calles y ladera del casillo, engalanadas a la antigua usanza. Importante protagonismo cobra, en este aspecto, el mercado medieval, en el que se puede ver, desde el zapatero remendón, hasta queseros, dulceros, herradores y demás.

     RECUPERACIÓN DE LA HISTORIA:

    Los vecinos ponen en escena, cada año, un pasaje de la historia de Alburquerque. Con la recreación de estos se pretende que se conozcan los distintos episodios acaecidos en esta villa, contribuyendo así, al ezagalasnriquecimiento cultural de los propios habitantes de la localidad y de los visitantes.

     RECUPERACIÓN DE TIPOS SOCIALES:

    Resulta impresionante la galería de personajes que deambulan por toda la localidad durante el evento. Desde el mendigo más harapiento al más rico cortesano, todos perfectamente caracterizados, se mezclan y conviven creando la ambientación idónea.

    En los días que anteceden a la gran noche de celebraciones se representa la obra de Miguel Murillo, El Águila Blanca, aprovechando el mágico escenario natural del Castillo de Luna. Ésta recrea el cerco al que el Condestable Don Álvaro de Luna, valido del Rey Juan II de Castilla, paseo por callejónsomete al Castillo de Alburquerque para conseguir su rendición y entrega de los Infantes de Aragón, que habían ocupado la fortaleza.

    En ella participan doscientos vecinos de la localidad dirigidas por Diego Valle.

    El barrio medieval es el gran protagonista en el primer día del Festival, casas ambientadas a la antigua usanza, boticas, sinagogas, mesones, museo viviente en el castillo… y las calles engalanadas con el atrezzo de la época, dan paso, ya en la noche, al concierto de música medieval celebrado en la iglesia gótica de Santa María del Mercado, situada a los pies del castillo.

    Así llegamos al día principal. Cientos de visitantes entran, desde primeras horas depaso por tribuna la mañana, en el túnel del tiempo y alcanzan una villa medieval en todo su esplendor. Durante del día deambulan por las estrechas callejuelas de la Villa de Adentro, topándose con una galería de personajes extraídos de la época recreada. En el interior del Castillo de Luna un museo viviente recrea escenas vividas del acontecer cotidiano en los intensos años del siglo XV.

    Los vecinos del barrio intramuros abren sus casas ese día y muestran en su interior retazos sorprendentes de la historia, secretos que guardaban celosamentes y que gracias al Festival Medieval han comenzado a salir a la luz.

    En los mesones distribuidos por las empinadas e irregulares calles de ese barrio, dencaballeros en luchaominado también de la Teta Negra, se degustan platos y bebidas típicas y algún que otro vecino, moro, judío, cristiano, nos reconfortará con un trago de vino o de algún que otro menjunje.

    De pronto, sin darnos cuenta, llega la tarde. Un ruido de tambores y de cascos de caballo anuncia el gran desfile. Más de mil vecinos lucen por fin los trajes que a lo largo de todo el año han confeccionado con paciencia y esmero. Ellos conducen a los actos nocturnos celebrados en las laderas del Castillo. Allí les espera un amplio mercado medieval donde artesanos y comerciantes alternan con leprosos y pedigüeños, prostitutas y curanderos. De pronto, se oye un rumor que envuelve las mágicas laderas como presagiando la noche trágica. Una amplia comitiva se dirige al palenque donde se celebran las justas a caballo y a pie. Empieza a correr la sangre que, aunque alternando con los actos de jolgorio y alegría, estará presente, junto al fuego, en las horas oscuras que conducen a la madrugada.
amanecer
    El visitante, sin ser consciente de ello, quedará atrapado en la espiral del tiempo. Beberá vino en vasijas de barro y comerá de sus propias manos sin utensilio alguno. Se verá sorprendido por alguna pobre, pero bella dama, que le ofrecerá sus favores a cambio de unos diezmos o por algún ladronzuelo que le hurtará unas monedas y se dará a la fuga perdiéndose entre la multitud. Pero no todo serán sobresaltos. En la boda medieval, en los bailes aldeano y cortesano, en la danza mora o en cualquier banquete hay tiempo para el relax y la emoción.

    Las gentes del pueblo, de manera desinteresada, ensayan las diversas escenificaciones, torneos, autos de fe, akelarre, boda, venta de esclavas, quema de herejes, danzas…para luego representarlas en el Festival Medieval que este año cumple su sexta edición.

grupo de actores     Todos los gastos se sufragan con fondos públicos: Ayuntamiento de Alburquerque, Consejería de Cultura y Patrimonio de la Junta de Extremadura y Diputación Provincial de Badajoz y privados gracias a la colaboración de empresas de la localidad. No en vano, la masiva afluencia de turistas que acuden al espectacular evento se hace notar en la economía de diversos sectores, especialmente la hostelería, la bollería, en tanto que la villa posee una amplia y exquisita gama de dulces caseros y el sector cárnico, el más conocido y renombrado gracias a los jamones y embutidos derivados del cerdo ibérico de bellota.




© Senderos de Extremadura, 1999.
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