Senderos de Extremadura
Camino de la Ermita

Romería
de
Fuente de Cantos

 

Texto: Cayetano Ibarra Barroso

[Establecimientos de Fuente de Cantos en ALEX]
Labrador arando los campos    Las Romerías de San Isidro Labrador fueron promovidas en España a partir de la década de los años 40. Estas fiestas campestres tienen un gran arraigo en el medio rural extremeño Pero sin lugar a dudas, por sus peculiares características la de Fuente de Cantos resalta entre todas ellas y constituye un fenómeno social digno de análisis y por supuesto digno de ser contemplado y vivido. Estas características que a continuación describimos y otras sin duda llevarían a la Consejería de Turismo de la Junta de Extremadura a declarar la Romería de San Isidro Labrador de Fuente de Cantos fiesta de Interés Turístico Regional. Hemos de significar aquí que en esta población se celebra también el último domingo de abril la Fiesta de la Chafaina declarada también de Interés Turístico.
Descripción de la festividad de San Isidro Labrador en Fuente de Cantos
    

Ermita de San Isidro    En los primeros días del mes de mayo la imagen de San Isidro Labrador es traída desde la Ermita hasta la Iglesia Parroquial acompañada por carrozas y caballos con una sola parada en el Risco. En los días siguientes a la llegada de la imagen se celebra un triduo en honor de San Isidro que es cantado por los coros rocieros locales.

    El sábado antes de la Semana de la Romería, se celebra el Festival de Sevillanas Isidreras en la Plaza de la Aurora. En Fuente de Cantos existen seis grupos. El grupo Aires nuevos y los coros Noches de la Aurora, El Bordón, Bellotitos Flamencos, El Coro de la Peña Flamenca y el Coro de la Hermandad de San Isidro. Es esta una peculiaridad que merece ser analizada y tenida en cuenta: Una población extremeña al sur de poco más de 5.000 habitantes cuenta con seis agrupaciones y esto es lo principal, que cada año estrenan repertorio con letra y música propia, y, como reza una de estas letras:

Coplas que nos van brotando

Pa sembrarlas en el aire

Cuando canta Fuente de Canto

NO quiere coplas de nadie

Es cante aprendío

En esta tierra pura

Que así canta

Cuando canta

Este sur de Extremadura

    Al día siguiente del Festival se celebra a las 9,30 de la mañana la Misa de honor de San Isidro. A continuación los romeros se concentran en el barrio de "Cuatro Caminos", caballerías, carros, carretas engalanadas, peñas, grupos isidreros, guitarras, cante... Es el inicio del camino; esta tradición fue recuperada en el año 1.990 con motivo del 50 aniversario. A juicio de muchos fuentedecanteños es el camino lo más característico de su romería, lo más esencial.

Vente pal camino

Recibe en la cara

El beso del trigo

Y el aroma claro

De los campos limpios

Vente pal camino

Junto a una guitarra

Y canta conmigo

    Tres paradas se hacen en el camino. La segunda de ellas es para comer y es la más larga de todas. Aquí es donde los coros acostumbran a cantar sus coplas. En mitad del campo el cante suele sonar distinto... Cuando han descansado las caballerías se contnúa el camino. La última parada se hace al pasar el río Bodión, y, ya desde allí, tras subir una larga y empinada cuesta se llega a la Pradera que está llena de casetas y de gente que recibe a la comitiva.

  San Isidro en procesión Roemería de San Isidro

    Estos son los prolegómenos de lo que será la Romería, una romería que ha de durar cuatro días con sus noches en una pradera que dista de Fuente de Cantos seis kilómetros por la carretera y diez por el camino. Pero el fuentedecanteño ha vivido unos momentos anteriores a la romería que tienen su encanto y ya forman parte de su ritual festivo: las reuniones de las peñas para organizar las casetas y las provisiones, el sorteo de los lotes en la Pradera para situar las 300 casetas, los ensayos de los grupos isidreros que durante un mes llenan de música las tardes y las noches de este pueblo que gusta llamarse por eso Fuente de Cantos, la preparación de los carros, los paseos de los caballos preparándose para la Romería, en fin, todo un conjunto de acciones y emociones que preludian la fiesta del patrón de los labradores.

    En la Romería el visitante podrá encontrarse en los cuatro días con las tradicionales carreras de galgos, con el concurso de habilidades con el tractor y remolque, concurso de doma a la vaquera (puntuable para el concurso nacional) y el simpático y genuino concurso de gazpachos. El visitante encontrará una pradera cubierta de casetas de lona ordenadas en calles donde los fuente decanteños conviven durante cuatro días, comparten vivencias, emociones y donde se canta y se baila sin cesar.

momento de la romería    Durante la noche se celebran verbenas populares y, el sábado, el visitante encontrará nuevamente las actuaciones de los grupos isidreros en una velada nocturna, cantando a su tierra, a su romería, a su gente... a la vida.

    La pradera iluminada, las casetas, unas intimidad y descanso, otras refugio para tertulias íntimas de cante y sentimiento, disloque de estruendo y juventud otras, baile y palmas a compás casi todas, idas y venidas de caballos, carros, gente... Casi así es una romería indescriptible que hay que visitar para sentirla, sentirla para entenderla, entenderla para admirarla... los de aquí, además la aman.

Breve aproximación histórica

    San Isidro -Isidro Merlo Quintana- vivió en la primera mitad del siglo XII en Madrid, casado con Santa María de la Cabeza, dedicó su vida a las faenas del campo, las cuales, alternaba con la oración y la atención a los menesterosos. Se le atribuyen numerosos prodigios y milagros y gozó de inmensa devoción, incluso antes de su muerte.

    Su condición de campesino hace que en localidades tan apegadas al campo y la labranza coma las de la Extremadura rural, se venere su imagen y surjan cofradías y comunidades bajo su advocación. En Fuente de Cantos de las cinco cofradías que había en el siglo XVIII una de ellas era la de San Isidro con cuarenta hermanos. No existía ermita para este Santo en aqullas fechas y su imagen se guardaba en la Iglesia Parroquial y el 15 de Mayo se sacaba en procesión por el pueblo. La procesión llegaba hasta las afueras y se hacía algo que ha quedado hasta ahora: la bendición de los campos.

    Esta primera imagen de San Isidro (imagen orante y arrodillada) desapareció en extrañas circunstancias en la primer década del siglo XX. En 1.918 se adquiere la imagen actual que fue comprada a un tallista por 1.000 pesetas.

    Al terminar la Guerra Civil el nuevo estado fomentó las romerías bajo la advocación generalmente de San Isidro, patrón de los labradores, en el intento de cubrir el vacío que habían dejado las agrupaciones obreras y sobre todo la fiesta de los trabajadores. En los pueblos donde el culto estaba arraigado, como es el caso de Fuente de Cantos, se reavivó y el hecho de la romería prendió en el corazón del pueblo.

el Santo a las puertas de la ermita    En 1.940 el párroco D. Manuel Alemán Carvajal comenzó a promover la construcción de una ermita. en 1.941 ya se tienen noticias de un primer amago de romería. Pero sería en 1.942 cuando D. Juan Marcos Real dona 12 fanegas en el paraje denominado de "Marta" entre los cauces de los ríos Baldión y bodioncillo. Ese año se colocó solemnemente la primera piedra de la ermita y se celebró "oficialmente" la primera romería. En las obras de construcción colaboraron los agricultores de la población aportando sus carros y caballerías para el transporte y acarreo de materiales. Dirigió las obras el MaestroCani, a la sazón maestro de la villa por aquellos entonces. Esa primera ermita, mayor en dimensiones que la actual, se cayó en el año 43. El Aparejador de la Diputación Sr. Morcillo trazó los nuevos planos para un nuevo intento y recibió en pago 12 cucharas de cuerno de carnero que tanta fama tienen en Fuente de Cantos.

    En 1.944 se terminan las obras, se estrena la ermita del Santo y se celebra la romería con todo su espelendor. De aquí arranca la tradición de hacer el camino, pues en ese año es trasladado el Santo escoltado por una caravana de carretas y caballerías. Hasta el cura montaba un jumento, según reflejan los documentos gráficos y cinematográficos del cinematógrafo. Hubo cucaña, carrera de cintas y por supuesto verbena amenizada por la famosa orquesta del Maestro Perera.

    En 1.948 pintores de la Escuela de Bellas Artes de Milán, Bernardi y Gritti, pintan los frescos interiores de la ermita, utilizando como modelos algunos fuentedecanteños que tenían más a mano. Sirva de anécdota, que fue el maestro que dirigió las obras de la ermita, el ya mencionado Maestro Cani, quien posara para dar vida a la figura de San Isidro orante.

    En 1.951 la Cámara Agraria organiza una colecta y se construye la caseta oficial. Hasta aquí solo se montaban livianos sombrajos que ya llamaban casetas, aunque la gran mayoría de romeros utilizaban los márgenes del Bodión, las sombras de los chopos y olivos o los mismos aparejos puestos a modo de resguardos.

La manta y el aparejo

Fue la casta primera

Esos tiempos están lejos

Pero es la misma pradera

    En 1.960 surgen las primeras casetas, muchas de ellas son ramajes y juncos del río. En 1.968 la fiesta ha adquirido tal auge, que se alarga ya dos días. En 1.974 la Cámara Agraria, tiene que proceder ya al sorteo de lugares para ordenar la colocación de las casetas que se instalan en la pradera. Entre 1.981 / 82 ante el anuncio inminente de las Cámaras Agrarias, se crea la Hermandad de San Isidro, de modo que la organización de la Romería se independiza de la Cámara y queda garantizada su continuación por la nueva Hermandad. Esta da participación en su organización a todos los ciudadanos del pueblo. La dualidad que hasta esta fecha había venido existiendo, de labradores "artistas" (que es como se llaman en Fuente de Cantos a los que no son de campo) queda aparentemente superada. En 1.987 la Hermandad compra 20 fanegas de terreno, de los cuales venden 11 y se quedan con el resto para establecer aparcamientos de coche que son inaugurados en 1.988.

Preparativos para la chanfaina    En 1.990 se construye el paso de San Isidro, obra del maestro local J. M. Martínez Lamela "Poli", tallada en madera. Es el 50 aniversario de la Romería; la imagen del santo es restaurada, se celebra un triduo enla Parroquia y al ser retornada a la ermita se vuelve a recuperar el tradicional camino iniciado en el año 44 que la prisa y los automóviles habían desterrado de esta fiesta.

    En la actualidad, el camino, como queda dicho, es parte fundamental en la romería de Fuente de Cantos. Tiene su propio ritual y sus claves de identidad, así como la convivencia durante cuatro días en la pradera, en un pueblo improvisado de hierro y lona. Aunque el sostén de la fiesta es otra cosa, y otra cosa es que los fuentecanteños definen como el alma y la razón de ser de una romería. Puede ser un tópico o ya un lugar común, pero aquí se presume de hospitalidad y de proyectar alegría, y esa luz del sur metida en la sobriedad del corazón extremeño, es algo así como se dice en uno de nuestros fandangos:

La explosión de la alegría

Esta romería impresiona,

La impresión de la alegría,

Porque hay mu güenas personas,

Buen café y buena armonía,

...Lo demás son cuatro lonas.

La Romería de San Isidoro de Fuente de Cantos (Dimensión simbólica y significados)

San Isidro Labrador    Las fiestas, según observaciones externas, se nos presentan como meros fenómenos lúdicos que organizamos para escapar de la realidad. Según explica la emoción de los participantes, las fiestas se nos ofrecen como explosiones de luz y color, paraísos de cordialidad, volcanes de sensaciones para los sentidos. La interpretación oficial de las fiestas, llámese oficialismo político o religioso, también nos aporta un distorsionado aspecto del hecho festivo.

    Ninguna de estas visiones nos darán las verdaderas claves interpretativas de las fiestas.

    ¿Es la Romería de San Isidro en Fuente de Cantos, como explican algunos visitantes, un remedo del Rocío o una burda copia de lo andaluz?¿Es la Romería, según dicen los fuentecanteños, la fiesta de la amistad y la armonía?¿Es, según la interpretación oficial, un acto de devoción y profunda religiosidad para venerar al Labrador? Ninguna de estas visiones nos darán las verdaderas claves para entender la "verdad" y el auténtico significado de la Romería fuentecanteña. Las tres posturas son tópicas, superficiales y engañosas. Pero estas interpretaciones simplistas son el resultado del secuestro interpretativo que casi todas las fiestas populares han sufrido y que nuestra Romería no iba a ser menos

    La dimensión simbólica de la Romería de San Isidro define una de las señas de identidad del fuentecanteño. En esta fiesta como en tantas se reproduce la unidad social que se autopercibe como comunidad. Inmediatamente nos sugiere el paradigma clásico de

Nosotros (frente al) ellos

    La fiesta crea identidad, un "nosotros". Los de Fuente de Cantos nos identificamos en y por la Romería. Los emigrantes cuando evocan a su pueblo siempre recuerdan la Romería y sueñan con estar en ella: Cuando planean la venida procuran escoger las fechas de las fiestas que guardan sus señas de identidad porque es que así "RENUEVAN LA CONDICIÓN DE MIEMBROS DE LA COMUNIDAD", en este caso renuevan su cualidad de fuentecanteños. En muchas regiones lejanas nuestros emigrantes han reproducido la Romería o la Chafaina; es el símbolo de su pertenencia a la Comunidad (Fuente de Cantos) a la cual corresponden esas señas identificativas. Este hecho de reproducción de la Romería en Cataluña o en otra parte significa: "Seguimos siendo fuentecanteños porque seguimos siendo isidreros".

    En nuestra Romería se ha apreciado desde su inicio un claro ejemplo de simbolismo semicomunal, es decir, que en la Romería se representaba una sociedad dual, una comunidad dividida en dos mitades.

Los labradores todos los demás

    Esta segmentación, tenía como hemos visto anteriormente, reflejo incluso en los estatutos, y todos somos testigos en su arraigo, a pesar de que la evolución cultural ha difuminado en algo esta bipolaridad estructural.

    En todas las fiestas se da una ritualización del tiempo festivo frente a lo cotidiano y existe una tendencia a reflejar la estructura social real de las segmentaciones y oposiciones de la sociedad, es decir, en nuestra Romería se reproduce actualmente la sociedad existente, baste para ello lo siguiente: Las casetas se disponen por lotes, que son sorteados; pero las que forman cada lote se agrupan a voluntad de los integrantes, por tanto los grupos suelen mantener su cohesión en la pradera. El reforzamiento y legitimidad de status y roles se mantiene en la disposición físico espacial de la procesión del Santo. La pugna por ser "unos" quienes porten las andas y no "otros". La ocupación de la cabecera de la procesión por otras "clases", no viene a reflejar otra cosa que la hegemonía de esa misma clse en el ámbito de la sociedad.

    Pero donde verdaderamente se refleja la estructura social es en el microcosmos de una caseta. Los roles, incluso de sexos, quedan reflejados en ellas y son la traspolación de la realidad: las mujeres suelen ocupar las zonas más interiores de las casetas, los hombres suelen estar más en las zonas externas. Los hombres ofrecen la bebida, la mujer la comida. El hombre permanece más fuera de la caseta, "perdido" que se dice. La mujer está más en ella y es la mujer quien la muestra y la "enseña" al visitante... todo real como la vida misma, como suele decirse.

  Festival de Sevillanas Isidreras en la pradera

    Analizar la dimensión estética de la Romería será un trabajo más extenso que escapa a la capacidad de este escrito pero que sin duda un día abordaremos. Es importante estudiar las claves del código cultural, canciones, música, vestuario, comidas, expresiones orales... Todo ello nos darán más señas de identidad y sin duda, nuestra apreciación de la Romería será bien distinta de las impresiones superficiales.

    Por último, hacer énfasis en el hecho de que Fuente de Cantos es un pueblo del sur, que las fonteras geográficas, las rayas que delimitan las provincias no son frenos ni fronteras culturales, las cuales se dibujan siguiendo otros parámetros. Que aquí en Fuente de Cantos es más extraño cantar y bailar "El Palancar" que bailar sevillanas o cantar un fandango. Que el fuentecanteño cuando hace esto no está suplantando nada y por supuesto no está renunciando a nada.

    Esta romería nuestra es el resultado de la superación social de unas clases, iniciadas a partir de los sesenta con el retorno de los primeros emigrantes y que refleja fielmente el sentido que el fuentecanteño da a a vida. La rebelión ritual que en ciertos modos pueda apreciarse no es más que la salvaguarda de la estructura propia.

    Esta última parte es otra forma de mirar la Romería, de todas maneras aquí estamos.



© Senderos de Extremadura, 2000.
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