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Texto: Ayuntamiento de Fregenal de la Sierra Fotografías: Gasán. Manuel Verdejo |
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| [Establecimientos de Fregenal de la Sierra en ALEX] | ||
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DATOS SOBRE EL SANTUARIO DE NTRA. SRA. SANTA MARÍA DE LOS REMEDIOS El Santuario de Ntra. Sra. de los Remedios de Fregenal de la Sierra, se encuentra enclavado a seis kilómetros de esta ciudad en el cerro de "El Rodeo", para acceder a él nos desviaremos en la carretera de Badajoz hacia un camino que conduce expresamente al mismo.
De hecho, los primeros documentos del Libro de los Milagros, hablan de una ermita que fue mandada construir con anterioridad por el Obispo de Badajoz, Rvdmo. Sr. don Juan de Fonseca, y que fue bendecida el 15 de septiembre de 1.501 por el Obispo de Badajoz, en ese momento don Alonso Manrique.
La edificación que ahora contemplamos data en sus comienzos de 1.619, es en esa fecha cuando se explica de esta forma la ampliación "Yt., por quanto esta hermita es de mucha devoción que concurre a ella mucha gente, principalmente el día de su advocación y otras fiestas de Nuestra Señora, y tanta que para oyr missa y sermón no caven en la yglesia, y oyendo desde afuera en tiempo de ybierno está la gente con descomodidad y poca devoción, a cuia caussa combiene que en la puerta principal, fronntero del altar mayor, se haga un portal grande cubierto su señoría dijo que mandaba y mandó se haga dicho portal, según pareciere y lo trazare el cura de Santa María y mayordomo de lla dicha hermita, el cual lo ponga en execución con toda la brevedad". Parece que esta medida se queda corta y en el año 1.620-1.622 el proyecto se amplía para hacer "una capilla grande, capaz, donde se diga la misa sin que sea necessario decirla fuera". Será una obra costosa que pese a las numerosas limosnas de los devotos requerirá la venta de numerosas alhajas de la Virgen (algunas compradas por los jesuitas para la iglesia): "Yten, mandó su señoría que para ayuda a la fábrica de la capilla que manda labrar se vendan hasta diez lámparas de las que tiene la ermita y los vestidos de que no se sirve la ymagen...y no bastando se vendan las joyas de que no tiene necessidad y los censos".
En 1.627 hay constancia del autor de la "traça y planta de la obra" de la ermita: el maestro Montiel, al que se le abona el importe de aquella. Se trata seguramente de Bartolomé Montiel que en 1.602 comienza a levantar la capilla mayor de Santa María en la misma población de Fregenal.
En el año 1.635 se da
un aviso de la necesidad de acelerar el ritmo de las obras, y así
en el año 1.637-39 -estas quedan prácticamente concluidas
haciéndose las gestiones necesarias para dotarla del correspondiente
retablo. El conjunto de la obra presenta en su exterior una fisonomía donde se combinan la cal, el ladrillo rojo y la piedra de granito, presentando una buena armonía de materiales y distribución de elementos arquitectónicos entre los que destacan las dos cúpulas ochavadas que cubren el presbiterio y camarín de la imagen. Al interior de la nave principal se accede por dos puertas anmarcadas por jambas y dinteles de granito, una situada a los pies y otra en el muro de la Epístola. Esta nave tiene unas proporciones aproximadas de 30 metros de longitud por unos nueve de anchra. Existe un claro predominio del macizo sobre el vano, abriéndose únicamente las puertas, dos pequeñas ventanas superiores y las de la linterna de la media naranja del presbiterio. Los muros encalados, carecen de más decoración que unas molduras doradas colocadas posteriormente a la obra originasl en 1.882 y sobre las pilastras adosadas a los mismos, cabalga una bóveda de arista que se prolonga a lo largo de la nave desde sus pies hasta el arco toral que la separa del presbiterio. Sobre éste, como hemos dicho se eleva sobre pechinas una bóveda de media naranja coronada por un cupulín que ilumina el altar. A lo largo de la nave se disponen cuatro altares, uno de ellos dedicado a San Isidro, de escaso valor en cuanto al retablo e imagen y otros tres de mampostería con un par de columnas y entablamento, ocupados por lienzos firmados por Francisco Pérez de Acoca en el año 1.670 y de unas medidas de 3 por 2,5 metros aproximadamente. En ellos se representan La Adoración de los Santos Reyes, San José con la Virgen y el Niño y por último San Joaquín, Santa Ana y la Virgen Niña.
La obra acaba finalmente en 1.649-1.652, cuando el artista recibe 3.000 reales por el tabernáculo y dorado del mismo. De esa misma fecha se datan otras obras menores para el templo, como cruces y lámparas de plata. El retablo actual procede del aprovechamiento de otros procedentes de otros de otros edificios, y guarda una estilística claramente barroca, con decoración y motivos en los que se alterna el dorado con zonas policromadas. A la Hospedería del santuario se accede por una pequeña puerta situada en el muro del Evangelio, ésta se construye con la finalidad de albergar los sacerdotes y dar mayor categoría al edificio, contiene cuadros de los Hijos Ilustres de la Villa, de otros Santos tenidos por naturales de Fregenal aunque no hay constancia de ello y otros situados allí por alguna atención. Por su autoría destacan las dos obras de Eugenio Hermoso: un autorretrato y el retrato de d. Felix Soto Mancera. Además pueden observarse unas serie de pequeños exvotos y milagros obrados por intercesión de la Virgen, de poco valor artísticos pero gran valor sentimental y documental en cuanto a la devoción a la Virgen. Por esta estancia puede accederse a las sacristías situadas en la planta superior a la altura del camarín, donde se recoge el documento de la Bula Papal de concesión de la Coronación Canónica, un lienzo de cierto valor que representa la Virgen y el Niño y durante las fiestas una urna con Cristo Crucificado, realizado en marfil.
La planta de éste es de cruz griega y en su centro se sitúa el trono de la Virgen, a cuyo alrededor es posible circular. Los muros están profusamente decorados con estucados que reproducen formas vegetales y columnas de fustes lisos y marmóreos, en las paredes se representan en doce hornacinas momentos de la vida de la Virgen. Estos altorrelieves se hallan realizados en barro cocido y policromados. Siguiendo un recorrido vertical, un gran moldurón da paso a cuatro pechinas que sustentan una bóveda de media naranja que es contrarrestada en sus empujes a su vez, por otras cuatro mitades de medias naranjas. Todo este conjunto es coronado por una linterna y siguiendo los cánones de las zonas inferiores se halla abundantemente decorado y policromado con una rica variedad de colorido, incluyendo cuatro grandes ángeles que portan arañas de cristal y contribuyen aún más a recargar la estancia.
La imagen de la Virgen es de talla completa y guarda rasgos góticos. La figura reproduce una mujer vestida con camisa azul y falda verde con decoración de flores, se halla en posición de caminar, adelantando una de las piernas. El niño que lleva al brazo no es el original de la imagen, y se conoce con el nombre de "Luquitas" según una tradición por la que un torero llamado así lo regaló a la Virgen como acción de gracias.
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